Ayer escuché a mi sobrino de 3 años decir “¿Estás seguro de que es una buena idea?” y a mi sobrino de cinco años responder “Confía en mí”, y nunca me he movido de una habitación a otra tan rápido en mi vida.
La lujuria destruye a los hombres. El amor los eleva. Si un hombre quiere ascender, necesita a su lado una buena mujer que lo adore, una princesa, una reina, una musa. Una mujer que rece por él y que quiera verlo triunfar.