Se vive mejor cuando uno entiende que no es necesario salir a aclarar todo. A veces aclarar es dar gusto al morbo de la gente, es como colocar nuestra valía en tela de juicio de lo que piensa el otro, o lo que a su criterio está bien, o mal.
Ser honesto no es una virtud cuando lo que vas a decir se vuelve despectivo.
Lo real tiene contextos que no son sanos y hay que aprender a discernirlos.
Uno tiene que entender y atender a los saboteadores, esa gente que no sabe que hacer con su vida pero tiene claro que hacer con la tuya.
Pero también hay que ser claros que hay peleas que se eligen tener y ambientes que son nuestra elección, quizá eso sea lo que hay que cambiar.
Madurar en el trabajo es darte cuenta que tus habilidades para regularte emocionalmente son más importantes que tus habilidades para realizar tu trabajo en sí
A veces solo queda decir "Dios y yo sabemos cómo pasaron las cosas" y simplemente continuar con la frente en alto, sin dar explicaciones, sin ahogarse en la culpa, sin esperar que alguien se retracte.