Si van a hablar de Javier Acosta que sea para bendecirlo y exaltar su lucha, no soporto un religioso más juzgándolo por su decisión de acudir a la eutanasia para tener una muerte digna. Tengan empatía y respeten el dolor ajeno, nadie elige morir porque gusto.
No te desanimes; esfuérzate, continúa dando lo mejor de ti y nunca te quites esta frase de tu mente: "Cosas buenas le esperan a quien insiste y resiste".