🦁Lic. Administración. Consultor de empresas. Escritor y ensayista🪶.
Católico🇻🇦. Me gusta la economía y comportamiento humano. Ultra conservador. Hispanista.
Jajajajaja la gente está a veces muy idiota con sesgos de confirmación y de primera impresión. Escuchan, leen y siguen como borregos. Como decía Schopenhauer, les es más fácil morir que pensar por cuenta propia. No soy comunista, no soy chairo, pero tampoco soy idiota.
PORTUGAL SE ESTÁ ROMPIENDO EN REDES 🚨💔
Las declaraciones de Joao Neves y un simple comentario de Bruno Fernandes han desatado una auténtica tormenta entre algunos aficionados portugueses.
Todo comenzó cuando Neves afirmó que Cristiano Ronaldo “es un jugador más dentro del grupo y está aquí para ayudar al equipo como todos los demás”. Poco después, Bruno Fernandes reaccionó con un ❤️ a una publicación del mediocampista, y las redes explotaron.
Desde entonces, Bruno y Neves han recibido una avalancha de críticas. Incluso jugadores como Vitinha y Pedro Neto han sido señalados por algunos seguidores.
🗣️ Entre los comentarios más repetidos aparecen mensajes como:
“Respeten a Cristiano”, “Pásenle más el balón” o “Jueguen para él como Argentina juega para Messi”.
Lo más lamentable es que la situación ha ido más allá del fútbol: hasta la pareja de Joao Neves ha recibido mensajes pidiéndole que convenza a su novio de “respetar” a Cristiano.
🥺⚽️ Una vez más, el debate futbolístico termina convirtiéndose en ataques personales. Y eso nunca debería formar parte del juego.
El 19 de junio de 1867, Tomás Mejía, Miguel Miramón y Maximiliano de Habsburgo fueron fusilados en el Cerro de las Campanas en Querétaro.
El gesto final del emperador fue ceder a Miramón el lugar de honor frente al paredón.
“Tome usted el lugar del centro, un valiente general debe ser admirado hasta por los monarcas”.
EL FÚTBOL, OPIO DEL PUEBLO
Un amigo me dijo que evitara hablar de fútbol, pues es un tema sensible y podía ofender a mucha gente... No le he hecho caso.
Debemos diferenciar el fútbol, entendido como actividad deportiva, del fútbol, considerado como fenómeno casi religioso.
El «fenómeno» del fútbol cumple una función social de «reemplazo» en nuestra sociedad neopagana. Cuando la civilización occidental estaba estructurada según el «orden cristiano», era la religión católica la que «ordenaba» el tiempo social y familiar: el domingo era el día de descanso para dedicarlo al Señor, por ejemplo, y todas las fiestas religiosas servían para romper con la monotonía del trabajo, así como también los tiempos penitenciales servían para exhortar a las gentes a convertirse y vivir virtuosamente.
La destrucción del orden social cristiano provocó un vacío y, por este motivo, se vio en los deportes de masa la oportunidad para alienar y aborregar a la población, llegando incluso a ordenar su tiempo, manteniéndola entretenida, animando devota y hooliganísticamente a algún equipo y «adorando» a alguna de sus estrellas.
La gente ya no sabe cuándo es la Cuaresma, ni qué mes está dedicado al Sagrado Corazón, ni conoce los días de las principales festividades de los santos. Sin embargo, sabe bien cuándo es la Liga, la Eurocopa, el Mundial, etc.; estas competiciones ordenan ahora el tiempo social. Además, ya no se tiene devoción a los santos y se ha sustituido el santoral por el nuevo Olimpo de los héroes del balón. Tanto es así que la menor objeción al «fenómeno» del fútbol es vista como una suerte de sacrilegio; y la más mínima crítica a uno de estos «héroes», por muy imbécil moral que sea, es considerada como una especie de blasfemia.
Ahora bien, lo más grave es que el mundo católico, sin ningún tipo de espíritu crítico, ha permitido esta paganización de nuestro tiempo y, lo que es peor, de nuestras categorías mentales.
En fin, como decía Horacio: «Odi profanum vulgus, et arceo».
¿Se están grabando ellos mismos? La batalla por los “likes” y por la monetización a través de las redes sociales…
La “generación” de los creadores de contenido parece también una “generación del egocentrismo”…Nada es más importante que ellos…
@manuel1romo@Libro_negro_ P.d. y si digo lo que digo, es porque he trabajado con esas personas, y créeme, muchas veces he preferido convivir con ellos que con mucho esperpento de humano.