Qué sorprendente de dónde extraen energía muchos seres humanos. A veces se movilizan por dar una lección a alguien o por la simple satisfacción de ejercer un poder sobre el otro. Creo que cuando se hablaba del demonio, se referían a esto
Buscamos en los libros consuelo y refugio. No son más que una ilusoria escapatoria, una frase que confirme lo desagradable del trato humano.Pero no pretendamos que sirva de algo, o esgrimir algún prestigio literario o filosófico, el alud continúa. Son tan sólo consuelo y refugio
La máscara crece y ahoga al náufrago. Si no reconoces al que sonríe en las fotos utilizando tu rostro, no estás perdido del todo aún. Suena una balada de Mark Knopfler para traerte de vuelta, para sacarte a flote
Se es más fuerte en manada. Por eso se juntan, se alian, se federan, se adscriben. No por solidaridad o amor al prójimo o por defender a un colectivo. En el individuo está el sufrimiento y el misterio.
No creo que nuestros padres sintieran tanto estupor y rechazo ante la vieja sociedad, como el que
experimentamos ante esta distopía de vociferantes censores con mentes abducidas. En un laboratorio social se creó. Ahora no cabe duda.
Lo más hiriente es la pantomima, el desfile de máscaras, la utilización del discurso racional justificando lo injustificable. Casi son preferibles las personas y países corruptos, bárbaros y salvajes que ni se dignan a dar explicaciones.
Cualquier ideología, por muy loable que sea, acabará manoseada, deformada, pervertida y saqueada por el ser humano. Así ha sido y así será. La última frontera, el individuo. Que cada cual se represente a sí mismo.
Apenas, de siglo en siglo, unas manos deslizándose sobre un nocturno. Por lo demás la estampida y la mediocre autodestrucción entre sollozos y bravuconerías. Nunca pisamos la Luna.