Toyota Avensis T25.
Lo compré nuevo en octubre de 2006, uso diario y 310.000 kilómetros a día de hoy, y el aire acondicionado sigue funcionando perfectamente con la carga de gas que le metieron en fábrica. Nunca lo he tenido que cargar. El aire de casa con 27 años le pasa igual.
Recuerdo aquella época con añoranza. Fueron unos años muy bonitos en los que teníamos mucha ilusión y ganas de prosperar. Recuerdo aquella sensación de estar estrenando una nueva Sevilla, y aquellos domingos de paseo viendo los avances y caminar por la SE30 en construcción.
HACE 40 AÑOS, EL ESTADO ESPAÑOL DECIDIÓ TRANSFORMAR SEVILLA
En apenas unos años se construyeron siete nuevos puentes sobre el Guadalquivir, se levantó un nuevo aeropuerto, se modernizó el puerto, llegó la alta velocidad ferroviaria, se ejecutaron nuevas rondas de circunvalación y se desarrollaron infraestructuras que cambiaron para siempre la ciudad y su área metropolitana.
Aquella generación entendió que Sevilla era una pieza estratégica para el sur de España y actuó en consecuencia.
Las imágenes que acompañan este vídeo muestran aquella ciudad en plena transformación. Una Sevilla que crecía, avanzaba y se preparaba para afrontar el futuro.
Cuarenta años después, la pregunta es inevitable.
¿Dónde está hoy aquella ambición?
Porque Sevilla continúa creciendo. Recibe millones de visitantes, aumenta su área metropolitana, amplía su actividad económica y consolida su posición como una de las grandes capitales del sur de Europa. Sin embargo, mientras otras ciudades siguen recibiendo inversiones estratégicas y proyectos de Estado, Sevilla acumula retrasos, promesas incumplidas y decisiones aplazadas.
La ciudad necesita nuevas infraestructuras ferroviarias, mejores conexiones aeroportuarias, una modernización profunda de sus accesos, una apuesta decidida por su puerto y una planificación metropolitana capaz de responder a los desafíos de las próximas décadas.
Y lo que necesita, sobre todo, es que las administraciones vuelvan a considerarla una prioridad. Porque no es razonable que una de las principales áreas metropolitanas de España siga esperando inversiones que llevan años anunciándose sin materializarse.
No se trata de nostalgia.
Se trata de exigir el mismo compromiso que hizo posible la transformación de Sevilla hace cuarenta años.
Las infraestructuras que hoy utilizamos fueron el resultado de una visión de futuro. La prosperidad de las próximas generaciones dependerá de que exista una nueva visión semejante.
Hace cuarenta años se construyó la Sevilla moderna.
Ha llegado el momento de reclamar y construir la Sevilla de los próximos cuarenta años.
Juan Lebrón
Mañana seguiremos de viaje durante el puente del Corpus. Por hoy vamos a descansar en este motel tan mono que he encontrado sin desviarme de la carretera. Apuesto a que la habitación tiene una cama de esas que vibran si le echas una moneda. Cenaremos una pizza de la gasolinera.