"Asesinato"
Porque un nuevo análisis forense realizado por expertos como Brian Burnett afirma que la muerte de Kurt Cobain en 1994 fue un homicidio, no un suicidio.
Puntos clave: la autopsia muestra signos de sobredosis de heroína (p. ej., daño orgánico, líquido en los pulmones) antes del disparo; anomalías en la escena del crimen, como la expulsión incorrecta del cartucho y la limpieza de las manos, sugieren una puesta en escena; la nota de suicidio posiblemente fue parcialmente falsificada. El dictamen oficial sigue siendo suicidio, y la policía se niega a reabrir el caso.