El error de la mayoría es gobernar su vida con el corazón en un mundo que solo responde al interés y a la fuerza.
No escribo para consolar ingenuos. Escribo para enseñarle al hombre cómo se analiza el terreno, cómo se conserva el poder y cómo se domina el arte de la mente fría
El estratega no entrega su paz mental, su salud ni su energía a situaciones que no puede controlar.
Aquel que permite que las acciones de otros alteren su pulso, ya ha perdido el mando de su propio reino. Mente fría, siempre.