"Wilmer Antonio Cruz" también conocido como “El Topo de la Guaira”, es un hombre que llevaba días intentando rescatar personas bajo los escombros y denunciando la falta de atención de las autoridades.
Es tendencia porque denuncian que fue desaparecido en horas de la madrugada por cuerpos de seguridad del estado.
Yo jamás he hablado de “la nueva Venezuela” pero si llega a existir y nuestra generación forma parte de ella, merecemos el psicólogo de cortesía. Porque hermano, el chavismo te vuelve mierda la salud mental hasta en un desastre natural.
Nuestros equipos han logrado llegar hasta Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, quien permanece atrapado entre los escombros, en el centro comercial Galerías Playa Grande.
Ya se estableció contacto con él, en este momento, se le está suministrando agua a través de una manguera mientras continúan las labores para lograr su rescate.
Seguimos trabajando sin descanso y con la esperanza de ponerlo a salvo.
Fuerza Venezuela 🇸🇻🇻🇪
El video del hombre rescatando a su esposa mientras pelea con ella porque ni en los escombros le deja de formar peo. La señora pidiendo su coca cola fría al salir de las ruinas. El funcionario diciéndole a la abuela que tiene las uñas bellas… somos una vaina arrecha.
Nuevamente agradecida con el equipo de Eufonía y Extremo por permitirme comentar lo que está pasando. A todos los creadores de contenido por compartir, escucharme y difundir cómo ayudar ❤️🩹 No me cansaré de dar las gracias una y otra vez
Junto a equipos de rescate estadounidenses y venezolanos, hemos rescatado con vida a otra persona más, quien permaneció atrapada bajo los escombros del edificio Nautilus durante casi 70 horas.
Gracias Dios. Te pedimos que nos permitas salvar muchas vidas más.
Fuerza Venezuela 🇻🇪
Ya se encuentra en camino el primero de tres aviones que trasladan al personal, equipo e insumos que brindarán ayuda a nuestros hermanos venezolanos.
Que Dios los guíe y los proteja durante esta misión 🇸🇻🇻🇪
El que no es venezolano ve escombros, nosotros vemos años de ahorro, vemos la sala que una familia fue comprando de a poco, los electrodomésticos que costó años reemplazar, y todo lo que representa el esfuerzo de una vida. En Venezuela, perder lo material también duele profundo
Cada botella de agua donada proviene de un venezolano que no tiene agua en su casa.
Cada linterna es de un venezolano que padece apagones de 8 horas.
Cada bolsa de comida es de un venezolano que gana menos de un dolar al mes de salario mínim.
Cada medicina es de un venezolano que tiene que elegir si ese mes compra las pastillas o come.
Cada pieza de ropa es de un venezolano que, probablemente, lleva ya varios años sin estrenar.
Por eso es que jamás podrán rompernos como nación, como gentilicio:
Porque nuestra solidaridad es tan fuerte, está tan incrustada en nosotros, que no se detiene a ver la necesidad propia a la hora de atender la mayor necesidad del otro. Porque toda nuestra ayuda proviene de un pueblo al que no le sobra nada.
Somos un pueblo con muchas virtudes: nuestro sentido del humor, nuestra alegría, nuestra fuerza.
Pero quizá una de las mayores es nuestro sentido de comunidad. Para nosotros, la solidaridad no es un excedente: es nuestra norma. "Donde comen 4, comen 5" nunca fue para nosotros un cliché, sino una forma de vivir.
Saldremos de esta, juntos, unidos, y más fortalecidos. Como salimos de tantas otras en el pasado.