Que un jugador negro de la selección saliera en una foto sonriendo con timochenko, con el mono jojoy o con maduro ¿eso me daría el derecho de decirle “esclavo”? No sean tan hijos de puta.
Se demoraron una semana para reconocer los resultados en Colombia. Y salen a celebrar una victoria sobre un escrutinio que está lejos de terminar. Lo del Pacto Histórico es ridículo.
Pedro Acuña, coordinador de campaña de Iván Cepeda en Valledupar, fue grabado prometiendo “transporte, agua, almuerzos” y dinero para las gestiones electorales del candidato. “La plata debe llegar a donde tiene que llegar y el día que tiene que llegar”. https://t.co/if1kX8q65f
La salud mental como identidad política
Este artículo trata de un estudio que sugiere que la salud mental está empezando a convertirse en una fuente de identidad política, sobre todo entre los jóvenes (Gen Z) y las personas más liberales/progresistas en EE.UU.
Analizaron datos de la Cooperative Election Study de 2022, una encuesta grande y representativa. Alrededor del 26% de los participantes dijeron haber tenido alguna vez una enfermedad mental. Entre las personas muy liberales, ese porcentaje sube al 39%, mientras que entre los muy conservadores baja al 16%. Muchos de los que han tenido problemas de salud mental sienten una identidad de grupo fuerte, es decir, se sienten cercanos a otros con experiencias similares, creen que deben organizarse para cambiar leyes que les perjudican y apoyan más gasto público en sanidad, educación y bienestar social.
Esta identidad es más fuerte en Gen Z y en liberales. Las personas con esta identidad política de salud mental participan tanto o más en política que el resto (a diferencia de las discapacidades físicas, que suelen reducir la participación). La autora (Lauren Van De Hey) compara esto con cómo otras identidades (étnicas, de género, etc.) funcionan en política.
El artículo menciona ejemplos reales, como senadores estadounidenses (John Fetterman o Tina Smith) que han hablado abiertamente de su depresión y han convertido el tema en parte de su agenda política.
Limitaciones del estudio: es descriptivo (no prueba causalidad), se basa en autoinformes (puede haber sesgos, porque los liberales tienden a hablar más abiertamente de salud mental) y es solo de EE.UU.
En resumen, la salud mental podría estar convirtiéndose en una nueva “etiqueta” política, similar a otras identidades de grupo, especialmente a la izquierda y entre los más jóvenes.
No soy creyente, pero…
¿Por qué no dejáis a la gente tranquila? Quiero decir, sois rapidísimos pidiendo respeto para un montón de géneros, orientaciones sexuales y estilos de vida, que me parece estupendo.
Y luego sois incapaces de expresaros sin la coletilla para intentar ofender. Porque sí, Celia, el “poderes imaginarios” lo has usado con la finalidad de quedar por encima, de sentirte más lista que alguien que es creyente, que no lo eres. Serás más lista que algunos creyentes y menos lista que otros.
Dejad a la gente que no hace daño a nadie tranquila.
Lo más cuestionable es que la sra Petrista dice que “DESAFORTUNADAMENTE” está rodea de jóvenes de centro. Lo dice con asco y desprecio.
Los coqueteos al centro, en este momento, son como los besos de don Armando a Betty para que le maquillara el balance.
Como madre de niños, estoy bastante sorprendida y asqueada de la cantidad de misándricas, feministas, narcisistas exacerbadas y demás que veo hoy en día, que dicen barbaridades pensando que son normales y validadas hasta por el gobierno. Hace años esto era impensable y vergonzoso. Estoy bastante preocupada.
No lograré entender por qué tanta gente brillante y que admiro, ve oratoria donde yo veo verborrea, dialéctica donde veo charlatanería, liderazgo donde veo torpeza y resentimiento. Se me fueron 4 años y solo vi un orate irresponsable con evidentes problemas de salud mental.
La posición está clarísima y dejen de fingir que no lo entienden: ¿está mal que las mujeres sean segregadas por su atractivo sexual?
- Está mal pero está bien pero está mal pero está bien pero está mal pero está bien pero está mal pero está bien…