Me ha pasado esto:
1) He visto el programa de Carles Tamayo enterito y con mucha atención.
2) Después me he encontrado este video de Barry's economics en youtube. https://t.co/hYAGqB72ee
No diré nada más, pero mi mente ha mutado y me he vuelto un radical (no, antes no lo era).
LO RECOMIENDO A TODO EL MUNDO.
Ese coche es Volkswagen Tiguan ,lo lleva el mejor Alcalde de España @jmoralesquinto
,os lo recomiendo para gestionar una catástrofe,no como Mazón,Bonilla,Ayuso o Azcòn qué son la desgracia de este país .
Exiliado iraní convertido al cristianismo explica por qué dejó el islam: “Yo nací musulmán, como mi padre. Ahora soy cristiano. Los musulmanes matan a todo el mundo, no respetan a las mujeres ni a los de otras religiones. Es la peor religión. Por su culpa Irán está muy mal”.
Mientras tú estás echando las cervezas del viernes @kilianj está así…
Lo que está haciendo en Estados Unidos va a pasar a los libros de historia del deporte 🐐⛰️
#CORREDOR\
This is the sport we love ❤️
After Vuelta stage and podiums were cancelled, the riders took some banners and decided to organize for themselves an award ceremony in the night at some parking lot. 🥹
Thank you for the photos TV2 Denmark. Love you for that. 🫶🏻 #LaVuelta25
Lo que dice este guía, lo dice porque tiene una base historica (hay escritos que lo avalan) y una parte lógica, Atahualpa ejercía el poder en la zona sometiendo sangrientamente a los demás indigenas.
Pizarro, astutamente, aprovechó la situación para conquistar el Imperio Inca.
Espaguetis a la Carbonara con Espárragos🍝
Por: nonnasilviofficial (inst) 🇮🇹
Guarda esta Receta....✍️
Ingredientes para 4 personas (500 g de espaguetis):
• 250 g de espárragos
• 250 g de guanciale (cachete de cerdo)
• 5 yemas de huevo
• 200 g de queso Pecorino Romano rallado
• Sal y pimienta negra al gusto
⸻
Preparación:
1. Limpiar los espárragos:
Lavar los espárragos, retirar las puntas duras y separar las puntas de los tallos.
2. Preparar la crema de espárragos:
Cortar los tallos en rodajas y hervirlos en agua ligeramente salada durante unos 10-12 minutos, hasta que estén blandos. Escurrirlos (reservando un poco del agua de cocción) y triturarlos hasta obtener una pasta suave. Añadir un chorrito de aceite si es necesario para mejorar la consistencia.
3. Preparar la carbocrema:
En un bol, batir bien las 5 yemas de huevo con el queso pecorino rallado y una pizca generosa de pimienta negra. Añade la crema de espárragos y remueve hasta que esté suave.
4. Dora el guanciale y las puntas de espárragos:
Corta el guanciale en tiras y dóralo en una sartén a fuego lento hasta que esté crujiente y haya soltado la grasa. Añade las puntas de espárragos y saltéalas en la grasa durante unos minutos, hasta que estén cocidas pero crujientes.
5. Coce la pasta:
Coce los espaguetis en abundante agua con sal. Escúrrelos al dente, reservando un poco del agua de cocción.
6. Mezcla la pasta:
Vierte los espaguetis en la sartén con el guanciale y las puntas de espárragos, removiendo para integrar. Retira del fuego y añade el huevo y la crema de espárragos, removiendo enérgicamente. Si es necesario, añade un poco de agua de cocción para obtener una consistencia cremosa y aterciopelada.
Por qué Donald Trump se resiste a publicar las actas del pederasta Jeffrey Epstein
Desde que el Wall Street Journal describió una carta sospechosa, supuestamente entregada por Donald Trump al pederasta Jeffrey Epstein, cada vez más estadounidenses, incluso republicanos, dudan de la credibilidad del presidente y exigen la publicación de las actas del caso.
Aunque el Gobierno asegura que en esas actas no hay nada relevante, el caso deteriora la imagen de Trump. En julio de 2025, su índice de popularidad rondaba el 42%, una caída histórica tras solo un semestre de legislatura.
Como me dedico profesionalmente a la tecnología, en mi casa hay la mínima tecnología indispensable.
Para mí, uno de los valores centrales de la ingeniería es justamente concebir la solución más simple que resuelve un problema. Encontrar, de todas las soluciones posibles, la mínima.
Entendido así, un ingeniero es un minimalista por definición.
Pero a menudo olvidamos que la tecnología es una hipoteca, una responsabilidad. La tecnología resuelve problemas, sí, pero también provoca otros nuevos. La tecnología tiene un ciclo de vida, un coste de amortización y un mantenimiento.
En mi casa nunca entrará una impresora, por ejemplo. Salvo algunos modelos multifunción dirigidos al segmento empresarial, creo que todos estamos de acuerdo en que las impresoras domésticas son una distopía poscapitalista que hiede a azufre.
Durante cerca de una década tuve en casa un servidor. Corría allí un miríada de servicios digitales: ficheros, correo, ssh, web, P2P… Fue un pecado de juventud: ahora que me platean las sienes no puedo regresar ni mentalmente a esa etapa en que tenía debajo de la cama un generador de ruedo blanco ASMR y discos metálicos girando exactamente 5400 veces por minuto. Aunque diera calorcito en invierno.
Leí todo lo que pude sobre Dieter Rams, el influyente diseñador de Braun que Jony Ive tanto emuló en Apple. Leí también lo que encontré sobre el racionalismo, la Bauhaus y la Gute Form.
De esa inmersión en la filosofía de diseño de productos tecnológicos emergí con una fobia ciclópea a las lavadoras.
La lavadora doméstica es, para mí, el electrodoméstico que con más saña maltrata los sagrados valores de la interacción hombre-máquina. Tengo incluso una colección fotográfica de disparatados paneles de este invento pergeñado en el centro del averno.
No importa cómo lo mires: las lavadoras tienen siempre muchos más botones, ruedas, luces y letras de las necesarias. ¡Oh, lavadora, maquinación oprobiosa, proceloso denuesto al sacro racionalismo!
Necesito urgentemente saber qué lavadora tiene en casa Dieter Rams.
La lavadora es la cristalización de un zeitgeist fatal: que el marketing vale más que la función. Que la visión de un oficinista del departamento de mercadotecnia obsesionado con un excel de ventas está por encima de los valores universales de ergonomía, economía y funcionalidad.
Las lavadoras tienen tantas luces, ruedas y botones porque los fabricantes que priman el márketing sobre el diseño o la ingeniería cultivan la confusión entre complejidad y valor. Apelan a la creencia —infundada, pero muy arraigada— de que un aparato complejo es percibido como más potente o más funcional por el consumidor despistado.
Esa es la trampa de nuestro tiempo.
Esa es la gran mentira.
Y a ese abismo cabalgamos como civilización: lavadoras con pantallas a color, cafeteras con wifi, aspiradoras domésticas con carillón, servilletas charoladas que no limpian pero te dan las gracias por tu visita.
Se atribuye a Saint-Exupéry esta verdad como un puño: la perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.
¡Guerra, pues, al ornato superfluo en los productos tecnológicos! Guerra a muerte a la complejidad artificial. Amén.
En mi casa entra la mínima tecnología imprescindible porque buena parte de los productos tecnológicos de nuestro tiempo están mal diseñados o son artificialmente complejos.
Y en la tempestad ultracapitalista donde todo tiene luces, botones y wifi, yo prefiero quedarme en mi remanso. Con Rams y Saint-Exupéry.
Sobre la #WS100 de este año, unas reflexiones:
1- los ganador@s corrieron en tiempos de batir los récords hasta casi 10 millas de la llegada.
2- Solo @kilianj de corredor@s top 10 iba sin placa y bajó enmas de 1h su tiempo
3- @DaniSanabriaTR vuelve acertar con el ganador.
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