Vi una empresaria en TikTok diciendo que tiene empresa y que está feliz por el aumento del salario mínimo, que es por la dignidad de los trabajadores.
Modelo de negocio: Revender ropa de Temu y Shein al 300%.
A pesar de que el inesperado y elevado aumento del salario mínimo tendrá efectos positivos para una décima parte de los trabajadores colombianos y aumentará la demanda agregada, sus efectos negativos serán complejos de manejar.
En primer término, se agrega a los costos laborales que genera la reforma laboral, lo cual tendrá efectos sobre el empleo formal, en un contexto en el cual casi la mitad de los trabajadores urbanos colombianos y más del 80% de los rurales son informales. A través de los aumentos de costos laborales se verán afectadas todas las empresas, pero especialmente las micro y pequeñas. La inflación aumentará, directamente por el amplio grupo de bienes y servicios que están indexados al salario mínimo, y por los aumentos en costos de producción, incluyendo en ambos casos componentes de la canasta familiar. Esto podría obligar al Banco de la República a aumentar las tasas de interés para controlar la inflación. Y habrá aumentos adicionales sobre los ya elevados gastos públicos, incluyendo el costo de las pensiones.
El gobierno debe explicar públicamente cómo va a manejar estos efectos negativos y además por qué, si tenía la convicción de la conveniencia de un salario vital, adoptó esta decisión al final de su mandato, dejando que sus efectos tuvieran que manejarlos el próximo gobierno.
El mejor regalo que pudo dar el gobierno Petro de navidad, gracias presidente. Apoyamos su decisión, que con esa plata siga creando mas puestos inservibles, y la siga usando para sus múltiples viajes intergalácticos
Hoy me enteré, con mucho desasosiego, de un evento que ocurrió en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público @MinHacienda el pasado viernes y que es una muestra de diversos problemas y, con seguridad, generará muchos más en el futuro. Ese día se emitió un bono por USD 6.000 millones (cerca de 24 billones de pesos) para financiar el gasto corriente del gobierno nacional (GN).
Dado que la reservas de caja del GN están en su nivel más bajo de la historia y no hay ni con que pagar salarios (menos cuándo las contrataciones van en cerca de medio millón de personas en el último año, burocracia para que vote), el gobierno tuvo que emitir deuda en diciembre , algo que nunca pasa (por lo general se deja de emitir en octubre), entre otras cosas para que el mercado tenga cierta predictibilidad y sea líquido. Sin embargo, la desastrosa situación fiscal obligó a emitir en diciembre, y no emitir unos pesitos, sino 6.000 millones de dólares!
Pero eso, desafortunadamente, no es lo más grave. El bono se le vendió a UN comprador (uno sólo), escogido a dedo, sin acudir al mercado y haciendo una operación oscura, poco transparente que va a enriquecer mucho a alguien. Me imagino que para lograr que ese misterioso comprador entrara al negocio, el bono se negoció con una tasa de 13.5%. Para que dimensionen lo que esto significa , el FMI nos prestaba a 6%, es decir este financiamiento nos salió a todos los colombianos al doble del costo del que ofrece el FMI. Todos pagaremos ese sobrecosto a través de mayores impuestos. Y como si esto fuera poco, el mercado, que siempre ha tenido mucha confianza en Colombia por su transparencia y seriedad, se encuentra muy molesto, por decir lo menos. Inversionistas institucionales, personas naturales, bancos y otros inversionistas, tanto colombianos como extranjeros, están muy desconcertados y molestos porque sienten, con razón, que Hacienda favoreció, por la puerta de atrás y a escondidas, a un inversionista en particular, cosa que nunca había pasado en Colombia (en este caso no le va a servir al Gobierno la tradicional disculpa de "todos los gobiernos lo han hecho").
Entonces, en resumen 1) se rompió la confianza en el mercado de deuda colombiana 2) alguien se va a hacer muy rico con esta operación y todavía no sabemos quién es 3) todos los colombianos pagaremos este exabrupto y 4) por primera vez nuestros compradores de deuda están molestos por una operación oscura, poco transparente y que surge de un desespero muy grande dada la increíble situación fiscal que Colombia está viviendo. Lo que nos faltaba ver: el progresismo enriqueciendo a los mega ricos, como ellos los llaman, y a dedo. Inverosímil!
La noticia del mes es la opacidad del gobierno de @petrogustavo y su @MinHacienda en la deuda por 23 billones a una tasa promedio de 13,15% adquirida por un acreedor privado que permanece anónimo. ¿Por qué no hicieron una subasta pública? ¿Quién se enriqueció tremendamente con esta opaca operación del gobierno que tanto critica al mercado y al Gran Capital?
¿Quién es ese comprador? ¿Cuánto se pagó de comisión al banco colocador? ¿Es 2025 el año en el que más comisiones se han pagado por colocaciones de deuda pública? ¿Por qué no son transparentes y cuentan el detalle de la operación? Esto es un desastre fiscal para el país, y el gobierno aprovecha la fecha, 19 de diciembre, y la naturaleza compleja de la operación para pasar de agache.
@Clint_Davey1@JDMP_01 Nunca lo había pensado de esa manera… súmale que Francia, el único aliado Otomano, también tuvo su convulsa guerra religiosa que lo dejó marcado de por vida.