Este es un mundial raro porque hay una instancia más, así que no está de más repasar las reglas:
1. Hasta cuartos, se ve el partido donde toque. Se paran las actividades durante el mismo. No hay celebración, aún estamos cumpliendo con la obligación.
2. Cuartos, ya no se va a laburar pero se gana y se sigue. Si es un rival muy importante, capaz un rato de cánticos en la calle.
3. Semis, todo suspendido y no se vuelve a las actividades. Si se gana hay obelisco light para los que viven más o menos cerca.
4. Final, paramos todo. No se velan familiares ni se realizan operaciones programadas. Si se pierde, obelisco un rato, para cumplir y mostrarse entero en la derrota. Si se gana, obelisco masivo, podés mamarte y romper infraestructura pública. Todas las actividades suspendidas hasta próximo aviso.
El país que más llora xenofobia termina siendo el único de toda Sudamérica que no puede recibir a extranjeros en paz. Siempre con ayuda de la policía, claro.
Tal vez sea el video que mejor resume el fútbol en Argentina. Emoción por lo heredado, una diez en la espalda, dos nenes jugando en cualquier lado y un tipo que, entre lágrimas, es capaz de meter un pase de tres dedos preciso. El país del campeón del mundo.