@NoBansky No lloro, simplemente creo que la caída de votos en la izquierda tiene más que ver con la (no) acción del gobierno que con lo que pueda hacer Podemos.
La extrema derecha me está atacando -con faltas de respeto incluidas- por expresar mi apoyo al pueblo palestino.
La bandera la portaban un grupo de personas en el Sella para que no olvidemos de los miles de muertos.
¿Os animáis a retuitearlo para que llegue a todas partes?
10 millones de euros para dejar la puerta del sol hecha un solar.
En cuatro meses no hay quien pase por ahí.
Si esto lo hace un gobierno de izquierdas, acaba en prisión.
BORJA VILLACÍS Y EL FRAY LUIS DE LEÓN
Borja Villacís y Sergio Rodríguez Moreno, el "Chopi", dos conocidos neonazis que acaban de fallecer en circunstancias bastante turbias, estudiaron en el Fray Luis de León, un colegio de padres reparadores situado en el centro de Madrid. Yo también fui alumno de ese centro entre 1969 y 1981. Conservo muy malos recuerdos de esa época. En los años setenta, los profesores aún pegaban violentamente a los alumnos por cualquier motivo. Los curas solían ser más agresivos. Aún recuerdo al padre Julián, que sellaba con celo los labios de los niños más charlatanes y, después, los ponía de puntillas, tirando de sus patillas. Cuando los soltaba, descargaba un bofetón que hacía tambalear al infortunado. No he olvidado al padre Zayas, que me expulsó del aula y me pegó dos bofetadas por hablarle de la matanza de San Bartolomé, una masacre de hugonotes perpetrada por católicos franceses con el apoyo del papa. El padre Daza, con el pelo cortado al estilo marine, era aún peor. Su método pedagógico consistía en pegar capones con la anilla de un llavero cada vez que cometíamos un error en sus clases de inglés. Quizás era preferible a lo que sucedía en la enfermería, donde el padre Basilio manoseaba a los niños con cualquier pretexto. Desgraciadamente, los profesores laicos no eran más humanos. La señorita Blanca ponía a los niños de rodillas sobre tizas o monedas y les obligaba a dar saltitos, disfrutando con sus muecas de dolor. Don Antonio pasaba una goma de borrar tinta por detrás de la oreja y solía pasearse por el aula con una pequeña fusta en la mano.
A finales de los 70, el fray Luis de León estaba lleno de alumnos de ideología ultraderechista. Uno de esos angelitos tiroteó el escaparate de la librería Rafael Alberti y a otro se le aplicó la ley antiterrorista por pertenecer al Frente de la Juventud, una escisión de Fuerza Joven que perpetró varios asesinatos. Yo vivía en el barrio de Argüelles y todos los 20-N se celebraban verdaderos aquelarres, con familias enteras saliendo a la calle para acudir a la Plaza de Oriente, dando vítores a Franco y ondeando banderas de Falange o Fuerza Nueva.
Conocí a Marisol, la madre de Borja Villacís. Los dos paseábamos a nuestros perros por el Parque del Oeste. Probablemente, no me recordará, pero yo sí la recuerdo a ella, bajando al parque con ropa de montar a caballo. Por entonces, ya se hablaba de sus hijos, pues, además de Borja, su hermano Nacho también era conocido por admirar a Hitler y ejercer el matonismo. Sus nombres inspiraban miedo, incluso en personas conservadoras que votaban a Alianza Popular. El Mundo ha intentado blanquear la imagen de Borja, condenado por agredir a inmigrantes, incluida una mujer, y varios jóvenes de izquierdas. El periódico sensacionalista ha alegado que fueron cosas de juventud, pero lo cierto es que Borja se hallaba encausado por la Audiencia Nacional por narcotráfico y blanqueo de capitales. Imagino que detrás de esta vergonzosa maniobra de blanquear a una persona nada ejemplar se encuentra Jorge Bustos, fiel lacayo de Díaz Ayuso y Florentino Pérez.
No creo que sea una casualidad que el Fray Luis de León fuera una cantera de ultraderechistas. Las familias del barrio anhelaban el franquismo y muchos curas exaltaban la dictadura. En España, no existe una derecha democrática. Solo hay mugre franquista. Cualquier muerte violenta es una desgracia, un fracaso de la sociedad, pero perder la vida no hace mejor a nadie. Borja Villacís fue uno de esos rostros del fascismo que se propaga por el mundo y que debemos frenar en las urnas el 9-J. El fascismo esgrime armas; los demócratas, votos. Votos contra el odio, la violencia y la discriminación. Lamento el sufrimiento de la familia Villacís, pero reservo mi solidaridad y mi simpatía para las víctimas de Borja.
Rafael Narbona
Ocho médicos para 30.000 pacientes: la marea blanca "sigue en pie" contra el deterioro de la sanidad.
Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid llaman a llenar las calles este domingo.
Informa @_CarrascoLara
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Vamos a ver, señor Feijóo, que si le han cobrado 15 céntimos por una bolsa de plástico no es culpa de @sanchezcastejon. Está usted obsesionado
¡Fue el Gobierno de Rajoy quien obligó a cobrar las bolsas y fijó el precio por ley! Lea el BOE y de las naranjas ya hablaremos otro día
Hay que tener una vida muy pobre y un cerebro muy disminuido para que alguien baje la ventanilla del coche en mitad de la calle Serrano y grite “putos rojos de mierda”. El Madrid más tabernario y desnutrido en estado puro, pero muy patriota eso sí.
MORIR EN MADRID
Desde que Isabel Díaz Ayuso cerró las urgencias que atendían en los ambulatorios por la noche y los fines de semana han muerto cuatro personas por falta de atención médica. Estas víctimas se suman a los 7.291 personas que agonizaron indignamente en las residencias de la tercera edad durante la pandemia. Díaz Ayuso demostró su desprecio por el sufrimiento de los ancianos al declarar que habrían muerto de todas maneras. No es cierto. Se estima que el 40% se habría salvado y el resto habría fallecido de forma digna, recibiendo cuidados paliativos. Díaz Ayuso denegó el auxilio que la ley exige en estos casos, condenándolos a morir de forma horrible, pero los jueces consideran que no hizo nada reprobable.
Esperanza Aguirre encadenó tres mandatos con fraudes de sobra conocidos. Primero, el famoso tamayazo y, después, un plus ilegal de dos millones y medio en propaganda electoral. Según el informe de la Guardia Civil, esta estrategia anuló el pluralismo político. Díaz Ayuso ha seguido los pasos de Aguirre. Obtuvo una mayoría absoluta permitiendo que los bares abrieran sus puertas durante la pandemia. Y ha aprovechado su cargo para enriquecer a su familia, mientras recortaba servicios públicos y lanzaba exabruptos contra sus adversarios. Una sociedad embrutecida y desinformada la ha encumbrado, comparándola con Agustina de Aragón y Juana de Arco. La democracia no funciona sin una sociedad ilustrada y naufraga definitivamente cuando la justicia ampara y protege a políticos corruptos.
Ahora Ayuso compara las acampadas universitarias que piden el fin del genocidio en Gaza con las leyes antisemitas de la Alemania nazi. Ayuso no es un anomalía, sino la quintaesencia de la derecha española. El PP nunca fue un partido democrático. Solo es mugre franquista, nostalgia de la dictadura. Eso sí, ha mutado del nacionalsindicalismo al neoliberalismo trumpista.
Morir en Madrid cada día es más fácil. Solo hace falta vivir en un municipio alejado de un hospital o carecer de seguro médico privado durante una pandemia. Ayuso es el síntoma de una época infectada por la demagogia y el populismo. Ya no hacen falta golpes de estado ni dictaduras. La manipulación mediática, financiada por los grandes grupos empresariales, ha logrado que los ciudadanos apoyen con su voto a los líderes que recortan sus derechos y conspiran contra sus vidas.
Rafael Narbona
La Junta Electoral ordena la retirada ya de la lona con el número de muertos que Ayuso no quiere que veas.
Informa @noeliAcedo
[Por más que pretenda ocultarlos, los 7291 seguirán presentes].
https://t.co/SLYZTxtl4R
@VyJ_7291@MareaResidencia