Cuando la Luna decide revelar que no solo es polvo y roca, sino que guarda los colores de todos los sueños que ha escuchado.
Estas fotos son un recordatorio de que vivimos en un universo lleno de maravillas, si solo nos tomamos el tiempo para mirar hacia arriba.
De una manera constructiva tengo que reconocer que la Gala #DragQueenLPGC me ha parecido la más floja de los últimos años y la culpa es de todos nosotros, los que amamos la misma.
Se ha perdido la “esencia” Drag y se ha sustituido por “espectáculo” circense donde prima el show por el alma y el humor.
Las estilos musicales se repiten entre las candidatas, la ironía y el humor brillan por su ausencia,
En la presentación tener 4 protagonistas es como un buen plato de cocina, “menos es más”, y yo creo que es un tiro en el pie prescindir del presentador que ha llevado esta gala a estar donde está hoy, Roberto Herrera.
La obertura no me pareció a la altura de la grandeza que sí tuvo la Gala de la Reina y no entendí el tiempo dedicado a presentar al jurado, excesivo por completo con un conductor histriónico y cargante.
Sobre la retransmisión televisiva me pregunto si el Realizador Jefe estuvo en la PreGala porque los fallos de este año fueron imperdonables en algunos casos, cortando la secuencia en momentos claves.
En definitiva, tenemos que replantearnos todos, drags y carnaval, el modelo de gala que queremos porque que candidatas como “Grima” se vayan de vacío me parece un insulto al espíritu original de la misma.
Y sin gustarme en exceso la ejecución, sí me gustó el trasfondo de Encarna Vals, lo más parecido al sentimiento crítico murguero trasladado a NUESTRO mundo drag.
Felicidades a tod@s ell@s y ojalá el año que viene las sensaciones sean diferentes.
Y no olvidemos algo, esto NO ES Drag Race, ni debemos permitir que se convierta en ello, fuimos los originales, no nos convirtamos en una mala copia.