Prepárense a recibir a María Corina Machado a darle el apoyo en las calles de Venezuela y a resguardar su integridad física si fuese necesario.
¡Que viva Venezuela libre!
Se llama José Alberto García Liñeiro y así como lo ves es veterinario y profesor. Que pasaría si el video fuera de un paseador que patea un perro? O de un peluquero que golpea a un perro? O de un enfermero que le da una cachetada a un paciente? Y si es un maestro que golpea a un alumno? O un médico contra un paciente?
TODO ESO LE CABE A ESTA ESCENA. NO HAY DIFERENCIA. PORQUE LA VIOLENCIA ES IGUAL EN TODAS PARTES PERO CUANDO HAY ABUSO DE PODER ES DOBLEMENTE VIOLENCIA !!
JOSÉ ALBERTO GARCÍA LIÑEIRO - Veterinario : Es profesor en la UBA, Facultad de Veterinaria enseña así, a los golpes contra un caballo mientras lo sostienen.
▪︎ Empatía? CERO
▪︎ Ética? CERO
▪︎ Sensibilidad? CERO
▪︎ Derechos de los Animales? CERO
▪︎ Derechos del Paciente? CERO
▪︎ Educación? CERO
▪︎ Moral? CERO
▪︎ Profesionalismo? CERO
Nada tiene, por ende nada puede enseñar.
El video lo grabaron varios alumnos y lo pasaron por privado.
Cuántos profesores más habrá así como él y no nos enteraremos jamás, excepto que los filmen?
Que vergüenza ver profesionales así, y encima docentes!
Alguien que le avise a la UBA, por favor, nosotros ya les avisamos varias veces sobre Matías Gabriel Fernández (Gaby) el Biólogo Mata Gatos, a todas las Universidades, y ninguna respondió. Se cubren entre ellos.
Proyecto Galgo Argentina 🇦🇷
Proyecto Galgo Argentina Ⓥ🇦🇷
Proyecto Galgo 2 Argentina 🇦🇷
Qué esta red social haga su magia. RT🙏
@drppbl @Borja_G2G las pocas veces que he viajado y me ha ocurrido lo del exceso de peso de equipaje no ha ocurrido como tu dices, no puedo decir que sean todas pero por lo menos con las 4 compañias que tuve experiencia no ocurrio eso que dices
@RobertaMuniz66@ladymoskigna yo tengo hija e hijo y lo que es fundamental para ambos es respeta para que te respeten. Estoy de acuerdo con el accionar del chico, si el le hace exactamente lo mismo a ella van a decir que es acoso y maltrato. Mas bien fue comedido en la respuesta me parece
El 24 de julio hubo una charla en Chacao en la que Alex del Llano -de los Topos Aztecas- explicó qué se debe hacer cuando hay un terremoto. No pude ir, pero aquí Viviana Serrano hace un resumen.
Lo que pasó el 24 de junio fue muy violento, casi nadie sabía qué hacer...
Escucha👇🏼
¡Les queda poco!
Documenté 12 caravanas migrantes en la frontera sur de México. Vi a miles de venezolanos caminar con una sola consigna: ”¡Fuera Maduro!”
Crucé cuatro veces la selva del Darién y la documenté como pocos. Vi morir a migrantes, niños ahogados, mujeres abusadas por el Clan del Golfo y hombres que perdieron la vida ante la brutalidad de la selva. En la llamada Montaña de la Muerte, miles de venezolanos seguían gritando: ”¡Fuera Maduro!”
Recorrí Centroamérica viendo a migrantes venezolanos buscar trabajo, pedir ayuda y luchar por llegar al norte. A pesar del sufrimiento, nunca perdieron la esperanza ni dejaron de repetir el mismo anhelo: ”¡Fuera Maduro!”
Hoy, al anunciarse tu juicio, Nicolás Maduro, tu hijo habla en un video del dolor de no poder abrazar a su padre. Ese sentimiento es el mismo que millones de venezolanos han vivido durante años: cada Navidad, cada Año Nuevo, cada cumpleaños y cada fin de semana separados de sus seres queridos por culpa de una dictadura.
Les ha llegado la hora.
Como lo he dicho en muchas entrevistas, el mayor logro de mi periodismo será ver a millones de venezolanos regresar a su país libres, con dignidad y sin una dictadura.
¡Les queda poco!
Unas palabras de una venezolana que vivió en Buenos Aires. 🇦🇷🇻🇪
Antes de vivir casi 9 años en Argentina viví en España un tiempo. Tanto en Madrid como Alicante. A pesar de que me trataron bien y tengo hermosos recuerdos, siempre me sentí una extranjera. En Argentina pasó lo contrario, desde el primer día me sentí como en mi hogar. El país y los argentinos me hicieron sentir bienvenida, me trataron como si fuese una más, me invitaron a sus asados y me abrieron las puertas de sus casas para tomar unos mates o un vino. Cuando decía que era venezolana me preguntaban inmediatamente con profunda preocupación por mi familia y la situación en Venezuela. Desde el kioskero, el taxista, los profesores en la Universidad a luego los compañeros de trabajo.
Aunque no entendían lo que estábamos (y seguimos atravesando) empatizaron con nuestro dolor, tenían miedo de que a la Argentina le pasara lo mismo. Nos acogieron con amor y alegría en nuestro peor momento. Adoptaron incluso parte de nuestra gastronomía: los tequeños, las arepas y el sazón. Nos integramos bien y no sufrimos xenofobia por parte de la población o de los medios de comunicación como si ocurrió con otros países supuestamente “humildes” o mas “avanzados” de Latinoamérica.
Por eso me duele profundamente la campaña maliciosa de odio y mentiras hacia Argentina a raíz del mundial. Vivimos en la época de las noticias falsas, el click y la monetización a base de deshumanizar a personas y ahora a naciones enteras. Sólo una persona que no ha visitado o vivido en Argentina podría creer que son racistas o xenofóbicos, cuando es uno de los países más diversos que existe. Cuando incluso los inmigrantes pueden acceder a educación y salud pública sin ser residentes permanentes, cosa que no ocurre casi en ningún otro país del mundo. Tener criterio, discernimiento y curiosidad no está de moda. Lo de hoy es creer que estás “del lado correcto” de acuerdo a lo que te muestra un algoritmo. No conocen su historia y no comprenden lo que es realmente amar a su patria y no agachar la cabeza.
Me siento muy agradecida de las oportunidades pero sobre todo los amigos y amigas que me dio Argentina. Siempre me dieron una mano e incluso luego del terremoto fueron los primeros en escribirme o llamarme para preguntarme cómo estaba. Pude estudiar y trabajar allá tranquila. Mis años más felices fueron allá, mis documentos son argentinos también, y la llevo y la llevaré siempre en el corazón.
Es mi segundo país, mi segundo hogar y siempre la defenderé cuando la ataquen injustamente. Hay que saber ser agradecido en la vida.