He copiado tres veces el mismo título en el cuaderno:
I Seminario de Narrativa y Percepción.
No intentaba recordar el seminario. Intentaba recordar en qué momento dejó de parecerme un título pretencioso.
No he sabido responderme.
https://t.co/3PCJ6QNEWs
El programa reservaba tres líneas para la sesión nocturna:
23:37. Sala 237. Aforo limitado. No se grabará.
Recuerdo la hora. No recuerdo que nadie preguntara por qué era necesario imprimir la última advertencia.
https://t.co/ROVoSSt8oH
Conservo dos copias del programa del I Seminario de Narrativa y Percepción. Una tiene una frase subrayada. La otra no. Hoy he intentado recordar una sala, dos sillas en un pasillo y por qué aquella sesión comenzó a las 23:37.
https://t.co/vzFAiDenwj
Al releer una versión antigua atribuimos intención a cada corrección: este verbo cambió por algo, esta escena desapareció por una razón. Quizá no. A veces el autor que fuimos deja menos explicaciones que sus personajes.
https://t.co/U0GnrwKHdu
Bluesky/X
Sabía que conservaba el programa del I Seminario de Narrativa y Percepción. Casa da Fonte, Vilar, 5–7 de noviembre de 1999. Lo que no recordaba era haber guardado dos copias. En una marqué una frase. En la otra, la misma frase está limpia.
https://t.co/7ay6JJIOzH
Un comentario me hizo ver que estaba explicando demasiado.
Ahora Serrano tiene siete hojas y yo tengo tres continuaciones posibles. La tercera por un comentario en substack.
Esto de escribir en público empieza a tener consecuencias.
https://t.co/I7TujH2i2Y
Durante años pensé que escribir de noche me hacía mejor escritor.
Ahora creo que simplemente me gustaba más la persona que era a las tres de la mañana.
Tenía menos dudas.
También bastante menos criterio.
https://t.co/F7LxuFGGof
He encontrado el cuaderno de febrero de 2023.
Junto a la escena de Serrano escribí:
«No le des la orden. Que crea que ha sido idea suya.»
No lo recuerdo y lo peor es que hoy no estoy seguro de estar de acuerdo con quien lo escribió.
https://t.co/jE7dyPmd6q
He recuperado una escena de El hombre del centro que llevo reescribiendo desde 2014.
Hay una frase de 2023 que no recuerdo haber escrito.
No sería especialmente raro.
Lo raro es recordar una cicatriz que añadí ayer.
https://t.co/8xBLOaI2GW
Tengo una superstición: si una frase sobrevive quince años en una novela pese a todos mis intentos por borrarla, dejo de pensar que es buena.
Empiezo a pensar que todavía no la he entendido.
Hoy he encontrado una de 2011.
Sigue ahí.
https://t.co/Sj2IV3xoPB
Ayer sabía exactamente qué quería decir Serrano con «No era para ti».
Hoy tengo dos explicaciones distintas y ambas encajan.
No voy a decidir todavía.
A veces escribir consiste en resistirse a cerrar una puerta solo porque ya has encontrado la llave.
https://t.co/mjNGKhr2Q2
Víctor podría desmontar un malentendido con cuatro palabras.
No lo hace porque quiere descubrir qué harán los demás con la historia que ya han empezado a contar sobre él.
Nuevo capítulo: «La versión de los otros».
https://t.co/xMenOMtomw
Un escritor pasa media vida aprendiendo a completar lo que falta.
Luego abre un cuaderno de hace veintisiete años y descubre que quizá debería hacer exactamente lo contrario.
Estoy empezando a distinguir en mis notas entre «está escrito» y «creo recordarlo».
Sí, conservo el programa de Vilar.
Sábado 6, 10.00: «El lector como agente causal», Amparo Seixas.
Mi recuerdo era bastante menos preciso.
Los documentos tienen la desagradable costumbre de no envejecer al mismo ritmo que uno.
https://t.co/rPzFDcBqVJ
Buscaba una frase de Reboiras y he acabado encontrando mi libreta del I Seminario de Narrativa y Percepción, en Vilar, 1999.
Al final de una página escribí: «volver aquí».
Veintisiete años después, no recuerdo por qué.
https://t.co/uspkT2QRxE
He encontrado un cuaderno de Vilar, 1999. Reboiras, Amparo, la mesa de autores jóvenes y una anotación: «I Seminario de Narrativa y Percepción». Debajo, de mi puño y letra: «volver aquí». No recuerdo qué quería decir exactamente.
Hoy he borrado dos frases porque Víctor estaba explicando demasiado.
A veces un personaje no necesita mentir. Le basta con comprender el error que otro ha cometido sobre él y decidir no corregirlo.
El silencio también puede escribir una escena.
Estoy añadiendo a mis notas antiguas tres aclaraciones:
[no recuerdo] [atribución dudosa] [añadido después]
No para resolverlas. Para impedir que mi memoria las resuelva por mí.
A veces corregir consiste en dejar un hueco donde corresponde.
https://t.co/fUERDr8T5b
En el reverso de mis notas del I Seminario de Narrativa y Percepción hay una anotación:
«no es teoría. —A.»
No sé a qué frase responde ni voy a decidir quién es «A.» porque ahora resulte tentador hacerlo.
https://t.co/anRAPpci8K
En mis notas del I Seminario de Narrativa y Percepción, 1999:
«Lo importante no es que te persigan, sino que ellos quieran seguir haciéndolo cuando tú ya no estés.»
No sé quién lo dijo.
Años después apareció Víctor Lázaro.
https://t.co/TWX2NnNUPe