Critican como comentaristas sesgados por promotores.
No es rápido la adaptación, Crespo aún no conoce bien a los 23 jugadores para sacarles su potencial. De todo esto se aprende bastante porque ves que jugador no pierde brújula en momentos de caos. Rocha sigue siendo imprescindible!
Un equipo se arma de atrás para adelante y todos hicieron agua en cierta manera en la parte baja!
La pareja de centrales debe ser imbatible y no lo es aún. Después mejorar mucho el ataque pero primero la línea defensiva y contenciones
Muy atinado como siempre 👏🏻
Antes de la crisis se hablaba de la calidad y cantidad del agua como si fueran problemas manejables. Hoy la pregunta es otra y mucho más incómoda: ¿por qué el SIAPA sigue otorgando viabilidades y factibilidades a nuevos desarrollos cuando el sistema ya no puede con lo que tiene?
Mantener autorizaciones en plena crisis hídrica no es un descuido: es una decisión política. La falta de un freno momentáneo revela que el desarrollo urbano avanza sin planeación, sin responsabilidad social y sin respeto por el derecho humano al agua. La ciudadanía enfrenta tandeos y riesgos sanitarios.
La historia reciente de Jalisco muestra que, ante una crisis política, siempre aparece una excusa para justificar lo injustificable. Desde la administración municipal de Enrique Alfaro se prometió un modelo de ciudad sin inundaciones y con agua de calidad. Gobernó nueve años y no lo consiguió. Ni la llamada Mitigación de inundaciones funcionó, ni la calidad del agua mejoró, y el nombramiento de un perfil cercano pero inexperto al frente del SIAPA terminó profundizando la crisis institucional.
Pablo Lemus heredó ese desgaste, pero no ha mostrado brújula. Su administración oscila entre la excentricidad y la falta de responsabilidad pública, sin una estrategia clara para enfrentar problemas que ya son estructurales.
En un estado donde el votante promedio es aspiracionista y la oposición carece de argumentos, cuadros y visión. Jalisco vive una especie de autocastigo democrático. No porque “mereciera” el deterioro, sino porque las alternativas políticas no han logrado construir un proyecto serio, técnico y socialmente responsable.
La ausencia de liderazgos públicos capaces de formular políticas públicas reales no es nueva. Quizá nunca existieron en la escala que el estado necesitaba. Y cuando la política se reduce a marketing, la gestión pública se convierte en improvisación.
Hoy Jalisco enfrenta una crisis de salud derivada de la distribución de agua contaminada y del deterioro de ríos y lagos. Frente a esto, la clase política muestra una indolencia preocupante, como si la salud pública fuera un tema accesorio y no una obligación constitucional.
El ciudadano, por su parte, tiene el reto de despertar políticamente, de aprender a elegir liderazgos con capacidad técnica y sensibilidad social. Sin ese cambio cultural, la historia se repetirá.
Del otro lado, un grupo de jóvenes y adultos privilegiados, identificados con MC, opera con una mezcla de autosuficiencia y desconexión social. Y frente a ellos, una oposición opaca, sin narrativa, sin proyecto y sin capacidad de disputa.
Estimado JP:
La historia reciente del SIAPA muestra cómo, desde que el organismo fue subordinado a decisiones de coyuntura y a redes de compadrazgo, comenzó una degradación institucional que aún hoy se resiente. La salida del Ing. Dau y sus posteriores rupturas políticas no hicieron más que exhibir un modelo de gestión basado en lealtades personales antes que en capacidades técnicas.
Hoy inicia una segunda etapa bajo la influencia de David Zamora, quien ha colocado a discreción a los nuevos directores tanto del SIAPA como de la CEA. Ambos recién nombrados provienen del mismo círculo (SIOP), lo que anticipa una continuidad de prácticas más orientadas a la obra pública que a la gestión integral del agua.
En ese contexto, la llegada de Luis Barboza Niño —sin trayectoria en el sector hídrico— solo confirma la tendencia: será arropado por supuestos ‘expertos’ en un estado donde, paradójicamente, sobran ingenieros civiles pero escasea el verdadero expertise en saneamiento, tratamiento, distribución y planeación hídrica.
Jalisco repite patrones: instituciones estratégicas convertidas en botín político, direcciones ocupadas por perfiles improvisados y un sector hídrico que sigue sin la conducción técnica que la crisis exige.
@CamposRogelio@GabrielTorresEs
Estimado Carlos:
En un país donde millones de familias dependen del agua para vivir, no podemos seguir confiando en sistemas que se auditan a sí mismos. La salud pública no puede quedar a merced de la voluntad política del gobernador o del alcalde en turno.
Por eso urge crear una policía ambiental autónoma, con capacidad de medir, tomar muestras, analizar y sancionar a cualquier autoridad que entregue agua insalubre. No se trata de castigar por castigar: se trata de proteger a la gente, de garantizar que el derecho al agua limpia sea real y no un discurso vacío.
Una institución así enviaría un mensaje claro: la calidad del agua no es un favor del gobierno, es una obligación del Estado. Y cuando esa obligación se incumple, debe haber consecuencias. Solo así podremos romper el ciclo de negligencia, opacidad y simulación que ha puesto en riesgo la salud de tantas y tantos.
Tras 9 años en el gimnasio y habiendo ayudado a más de 900 personas a perder entre 9 y 36 kilos, aquí te dejo todas las consejos de fitness que pude recopilar:
1. Deja de beber alcohol.
Seamos sinceros: venir del colegio de ingenieros no garantiza tener el perfil adecuado para dirigir el sector hídrico.
Si, la trayectoria está centrada en diseño y construcción, pero no existe experiencia real en saneamiento, potabilización, alcantarillado o distribución, entonces estamos ante un nombramiento que no responde a las necesidades técnicas ni sociales del sistema. Eso revela algo más profundo: la falta de especialistas dentro de los organismos responsables del agua. Tanto en la CEA como en el SIAPA se repite el mismo patrón: estructuras dominadas por perfiles de obra civil, no por profesionales con experiencia en operación hidráulica, calidad del agua o gestión integral del recurso. Esa ausencia de conocimiento técnico en campo no es un detalle; es una decisión política que ha tenido consecuencias durante más de 10 años.
Guadalajara no está rezagada por casualidad. Está rezagada porque se ha gobernado el agua desde la lógica de la construcción, no desde la lógica del derecho humano, la salud pública y la operación técnica. Y cuando se privilegia la obra visible sobre la solución estructural, la ciudadanía termina pagando el costo.
Ojalá este nombramiento dé resultados; la ciudad lo necesita con urgencia, pero también es momento de reconocer que sin perfiles especializados, sin experiencia en territorio y sin visión social, ningún organismo operador puede enfrentar la crisis hídrica que vive la metrópoli.
Mayormente concuerdo con tu opinión, esta vez no lo es así. Abrazo JP
Es agua cruda! las larvas no atraviesen un medio filtrante, el verdadero problema es la normalización del riesgo y la falta de vigilancia sanitaria en un servicio que debería ser intocable.
Cuando una institución @siapagdl@PabloLemusN minimiza esto, no solo evade responsabilidad: desatiende un principio básico de salud pública. El agua segura no es un lujo ni un favor; es un derecho y una obligación del Estado.
La pregunta es inevitable:
¿Cuándo van a tocar fondo y asumir que la salud debe estar en la agenda pública?