Oficialmente en mi etapa más tranquila, siendo feliz en silencio disfrutando cada segundo porque cuando usted es buena persona a Dios no se le olvida bendecirte más de lo que mereces
Cierro el año sin arrepentimientos.
Unos juran que soy la mejor persona, otros que soy la peor.
Los dos tienen razón: cada quien conoció la versión de mi que merecía
una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.
Nadie habla de lo difícil que es tener sentimientos encontrados: sentir amor por alguien y, al mismo tiempo, sentir el dolor que te causó. Ojalá fuera tan simple sentir una sola cosa, pero casi nunca es así.