Las actitudes duelen, las palabras también. Pero cuando das amor de verdad y aun así terminan lastimándote, el dolor pesa el doble. Hay heridas que no se ven, pero son las que más cuestan sanar.
El dolor fue mutuo. Los dos perdimos la confianza por todo lo que vivimos. Perdonar puede ser posible, pero olvidar no siempre lo es. Las heridas cierran, pero las cicatrices recuerdan.
“Ah, claro, las cosas no salieron como esperabas… ¡Qué raro! Se asusto cuando descubrió que algunas “verdades” eran más ficción que otra cosa. Pero bueno, ¿quién necesita hechos cuando tenes imaginación? ¡A seguir inventando!”
Yo no puedo creer lo que uno tiene en su cabeza para ser una cínica de mierda, en inventar acusaciones falsas para manchar a una persona. Que tan bajo puede caer alguien con tal de querer sacar plata, lo de salir a trabajar no te la sabes? Y no,si tenes el culo sucio mugrienta!!!