La intimidad de dormir juntos, pero no de forma sexual. La intimidad de sentir el calor de su cuerpo en una habitación fresca. Sus manos te abrazan con fuerza. La intimidad de la respiración sincronizada. Besos somnolientos, a medias. Sentirse seguro, sentirse cálido. Despertar…
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad