🇸🇪 Suecia ya ganó el Mundial
En Monterrey, antes del partido Suecia vs Túnez, un grupo de madres buscadoras se manifestaba pacíficamente afuera del estadio con fotos de sus hijos desaparecidos. Los aficionados suecos que llegaban no pasaron de largo.
Se detuvieron, las abrazaron y les dieron palabras de aliento. Sin cámaras ni espectáculo. Solo humanidad. En un Mundial lleno de banderas, ellos recordaron que no todo es competencia y que la empatía también gana.
🔎 anatomía de una contradicción
el sifón liberal — entrega 36
Dale RT, y que cba lo lea.
Cinco bebés entraron sanos a un hospital de Córdoba y salieron muertos. Y el funcionario que estaba al mando no va a pagar un solo peso. Lo pagás vos.
Entre marzo y junio de 2022, en el Neonatal de Córdoba, alguien inyectó potasio e insulina a recién
nacidos sanos. Cinco murieron. Otros ocho zafaron de milagro. Las madres entraban a parir y salían con los brazos vacíos.
La enfermera Brenda Agüero está condenada a perpetua, con una montaña de pruebas. Es la autora material y está donde tiene que estar. Esa es la parte fácil.
La incómoda es la de arriba. Y conviene fijar el nombre del fiscal que instruyó todo esto, porque lo vas a reconocer: Raúl Garzón. Sí, el mismo que hoy lleva el caso de Agostina Vega. El mismo que salió a decir que no tenía "ninguna autocrítica".
Guardá ese dato, que más abajo cierra.
Garzón mismo lo dijo sobre el Neonatal: "esto no hubiese pasado en otro hospital, con otro tipo de madres". Mamás humildes, vulnerables. A las pobres se las trató distinto. Lo dice el fiscal, no nosotros.
La fiscalía sostuvo que las autoridades sabían que los bebés morían raro y, en vez de frenar todo, lo taparon. "Conductas encubridoras", escribió.
Hay un dato clave: cuando Garzón mandó el primer oficio pidiendo información, los teléfonos de dos
funcionarios tuvieron "eventos compatibles con reseteos". Y una funcionaria, Asís, borró información. Justo ahí. Justo cuando llegó la pregunta.
Mirá cómo terminó cada uno, según el cargo.
Agüero, el eslabón más bajo: perpetua.
La subdirectora médica Claudia Ringelheim y otros directivos: condenados, pero en suspenso, sin pisar la cárcel.
El ministro de Salud, Diego Cardozo, arriba de todo: absuelto.
Cuanto más alto el sillón, más blanda la mano. En la cima, nada.
Pero esto es lo que más bronca da, y casi nadie lo contó. El tribunal definió quién les paga la indemnización a las familias. ¿Los exfuncionarios que, según la fiscalía, encubrieron? No. A ellos
les blindaron el patrimonio: sus casas, sus sueldos, sus autos, intocables. ¿Quién paga? El Estado
provincial. O sea vos. Tus impuestos cubren la factura de una tragedia que ocurrió bajo el mando de gente que conserva todo su capital.
Es el privilegio perfecto. Mandan cobrando del Estado, deciden en nombre del Estado, y cuando
todo explota, es el Estado —somos nosotros— el que pone la billetera. Para ellos el cargo es ganancia sin riesgo. El riesgo lo pagamos los de afuera.
Y un detalle: una de las líneas
laterales —una reunión entre un fiscal de instrucción, un perito forense y un exdirectivo del hospital, en plena causa— terminó archivada. Sin culpables.
Otra vez el reloj y el archivo haciendo el trabajo.
Por eso la historia no terminó. En septiembre, Casación ordenó reabrir la investigación sobre Cardozo. Las familias nunca se tragaron que la cadena se cortara justo antes del despacho del ministro.
Ahora volvé al principio. El fiscal de todo esto es Garzón. El mismo de Agostina. En el Neonatal, la causa subió rapidísimo contra la enfermera y se frenó justo abajo del poder político.
Mirá el caso de Agostina con esos ojos y decime si no viste la película antes.
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#Córdoba #Neonatal #Garzón #ElSifonLiberal
Sadio Mane : "When I left Bambali, my hometown, I promised three things. Not to disappoint my parents, become a professional football player and return to my village to build a school." So far, he has:
- Built a $693,000 hospital,
- Built a $350,000 school,
- Gives each family €70 monthly,
- Provides 4G internet,
- Gives laptops to students.
The world needs more people like Sadio Mane!
When Marcelo Bielsa became Leeds United manager in 2018, he asked a simple question: how long does the average supporter have to work to afford a match ticket?
After learning the answer was around three hours, Bielsa gathered his players and assigned them an unusual task.
Instead of training, they spent the next three hours picking up litter around the club’s training ground.
The exercise wasn’t meant as punishment. Bielsa wanted his squad to understand the effort, sacrifice, and hard work that ordinary fans put in to support their team.
By spending the same amount of time doing manual work, the players were reminded that every ticket purchased represents hours of labor by loyal supporters.
The story became one of the most famous examples of Bielsa’s unique leadership style and his deep respect for football fans.
Gazeteci: “Fırtına uyarısı nedeniyle güvenliğiniz için dışarı çıkmamanız istendi. Neden namaz için dışarı çıktınız?”
Senegal Teknik Direktörü Babı Thiaw:
“Sen fırtınadan korkuyorsun, biz rüzgârı yaratan Allah’tan korkuyoruz.”
🔎 anatomía de una contradicción
el sifón liberal — entrega 35
DALE RT, SEGUINOS, AYUDANOS A DIFUNDIR.
Toda la cocaína que se vende en Córdoba está adulterada. Toda. La que mata pibes en los barrios es, en tres cuartas partes, veneno de relleno.
Y de ese veneno —toneladas circulando por la provincia— la justicia cordobesa no detuvo todavía a un solo proveedor mayorista. A ninguno.
Ya contamos cómo se hace el pipazo: un kilo de cocaína estirado hasta convertirlo en cuatro.
Si esa es la receta, y Córdoba produce a escala industrial, el corte que necesita no se mide en kilos. Se mide en toneladas por año. Y nadie pregunta de dónde sale.
La sustancia estrella tiene nombre: Fenacetina.
Un analgésico tan tóxico que Estados Unidos y media Europa lo prohibieron en los 80. Acá no se fabrica: se importa. ¿Cuánta? Un fiscal federal que investigó el mayor caso del país lo dijo con número: toda la industria farmacéutica argentina necesita entre trescientos y cuatrocientos kilos al año. Para todo el país.
Cruzá eso con esto: en un solo allanamiento, en Salta, encontraron doscientos sesenta y seis kilos. Un cargamento. Casi la importación legal de toda la Argentina de un año, en manos del narco, de una sentada.
Con eso en la cabeza, mirá el último caso cordobés.
Detuvieron a un empleado de un laboratorio por sustraer diecinueve kilos de fenacetina para una banda. "Sustraer": robar. La causa apunta al empleado, no a la empresa, y lo respetamos: la empresa no está acusada y no diremos que lo esté.
Pero un dato público no es una acusación.
El expediente fija el domicilio en San Jerónimo al 2400, San Vicente. En esa cuadra, según los registros abiertos de ANMAT, figura un solo laboratorio. No lo nombramos para señalarlo: lo decimos porque es verificable y cualquiera puede chequearlo. Atar el cabo es del lector.
Y quedan las preguntas, que es lo único que esta nota afirma.
Si la provincia consume toneladas de corte por año, ¿alcanza un empleado que roba diecinueve kilos para explicarlo? ¿O es la astilla que asomó mientras el tronco sigue bajo el agua?
El corte sale de algún lado. Se importa de más —como la efedrina, cuando el país traía cinco veces lo que usaba y nadie miraba el excedente—. O entra de contrabando. O se desvía de la cadena legal: esa que el Estado jura controlar con declaraciones juradas que admite no fiscalizar, porque el corte quedó en un limbo, ni precursor ni droga, en el escalón más flojo del control.
Y la madre de todas: en cada cocina, en cada dosis que revienta a un pibe, siempre hay corte.
¿Cuántas veces un fiscal cordobés investigó de dónde vino? ¿Cuántos mayoristas de corte están presos hoy en la provincia?
Ya sabés la respuesta. Cae el que vende el gramo.
Cae, a veces, el que roba la bolsa. El que mueve las toneladas que hacen posible todo el negocio no aparece en ningún expediente. No porque no exista —existe por pura aritmética—, sino porque nadie fue a buscarlo.
El narco no funciona un día sin el corte: es el otro setenta y cinco por ciento de cada dosis.
Y ese setenta y cinco por ciento, en Córdoba, sigue siendo el único lugar del mapa donde la justicia, todavía, no quiso entrar.
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#Córdoba #Narcotráfico #Fenacetina #ElSifonLiberal
🇯🇵 FUNNIEST THING: Japanese fans ran onto the famous Shibuya Crossing in Tokyo for 40 seconds to celebrate the 2:2 tie against the Netherlands.
They ran onto the crossing only for 40 seconds while it was green! The Japanese DID NOT BREAK TRAFFIC RULES!
After the light turned red, everyone went back and stopped the celebration.
They did not even break the traffic rules for this moment. lol
$LIBRA: CONFIRMADA LA ESTAFA.
@JMilei ESTÁ HASTA LAS MANOS
NADA NUEVO BAJO EL SOL, PERO AHORA LO DICE LA @PFAOficial
El informe que le llegó al fiscal Taiano es dinamita pura. Después de más de un año cajoneando, la Federal tuvo que admitir lo que la Comisión Investigadora, la querella y los pocos periodistas que se animaron ya gritaban hace meses.
$LIBRA FUE UNA ESTAFA ARMADA DE ARRIBA A ABAJO.
Qué dice el informe:
1. Origen único. Concentración total. El token nació en una sola billetera. Control absoluto de un fantasma que nadie identifica.
2. Estructura para ocultar. Se armó todo para que no sepamos quién estaba atrás.
3. Milei no tuiteó "de casualidad". La dirección de compra que publicó el Presidente solo la tenían el creador y sus socios. Se la pasaron ellos.
Traducción: Hubo planificación. Hubo token concentrado. Hubo difusión organizada. Y hubo un Presidente que usó su cuenta para inflar el precio y que los de arriba se llenen de guita.
NO FUE IMPROVISADO. FUE UNA EMBOSCADA.
Milei promocionó $LIBRA sabiendo de dónde venía. O peor: siendo parte. La Federal lo confirma en blanco sobre negro: el activo tenía control primario absoluto de un actor no identificado. ¿Y el Presidente le hace publicidad gratis?
Fiscal Taiano: ¿Qué espera para llamar a indagatoria?
¿O también le van a dar tiempo a que borren todo?
La conclusión del informe firmado por la Subinspectora María de los Ángeles Crespo es clara: esto recién empieza. Hay que seguir la ruta de la plata.
La pregunta que queda flotando: Si el creador es anónimo y Milei tenía la data... ¿Quién es el creador?
La estafa está confirmada. Ahora falta que caigan los estafadores. Todos.
@ClaudiFerreira_ Esta estupidez la padecemos todos los Argentinos desde hace 90 años. Y desde afuera nos inoculan más, para que no nos curemos. Pobre país el nuestro! 😕
🔎 anatomía de una contradicción
el sifón liberal — entrega 29
DALE RT, Y QUE CBA LO SEPA.
Un hombre sale a la vereda de una fiesta a pagarle al músico que contrató. Desde un auto le vacían un cargador. Muere ahí, en la calle, delante de todos.
Eso no pasó en Rosario. Pasó en la ciudad de Córdoba. El muerto se llamaba Luis Alberto Salvatierra, le decían Maicol, era peruano y era el jefe de Los Zorritos, una de las dos bandas que se reparten el menudeo en media ciudad.
Y acá viene lo que casi nadie contó entero: esa guerra no empezó acá. Empezó en los suburbios de Lima, hace años. Las dos bandas —Los Zorritos y La Hermandad— se odiaban allá, se mudaron al conurbano bonaerense con odio y todo, y de ahí saltaron a Córdoba. Importamos una guerra entera, con sus jefes, sus códigos y sus muertos.
Hoy esa guerra tiene mapa cordobés y lo podés recorrer en colectivo: Los Zorritos en Güemes,
Observatorio, Bella Vista, Villa El Libertador.
La Hermandad en Alberdi, Maldonado, Marechal, Providencia. Y atrás asomó una tercera, Los Gallitos, en Alta Córdoba y Nueva Esperanza, que para un ajuste en una fiesta llegaron a traer un sicario especialmente desde Perú. Un sicario importado, como quien encarga un repuesto.
Todo esto está en expedientes y condenas. Hubo secuestros extorsivos donde el rescate se podía pagar en plata o en droga. Hubo jefes que cayeron y siguieron
manejando el negocio desde la cárcel. Y hubo —esto conviene subrayarlo— socios cordobeses:
la propia crónica judicial dice que estas bandas crecieron porque gente de acá les puso recursos,
locales, logística. La guerra es importada.
Los que la alimentan, no.
¿Y qué venden, sobre todo? Pipazo. La cocaína basura, cortada con cualquier cosa, la que arrasa los barrios pobres. La misma que destruyó en vida a Brenda Torres antes de que la descuartizaran.
El mismo veneno, el mismo circuito que después de su muerte nadie investigó.
Ahora el dato que justifica esta entrega, el que hay que leer dos veces.
Cuando esta guerra se hizo imposible de ignorar, el Ministerio Público creó un equipo especial
para investigar el crimen organizado en Córdoba.
Lo encabezó el fiscal Gustavo Dalma. Funcionó.
Metió presos. Conocía el organigrama de las bandas mejor que nadie.
En 2022 Dalma ascendió a fiscal de Cámara.
¿Y el equipo? La propia crónica judicial lo dice con una palabra helada: la idea quedó acéfala.
Nadie la reconstruyó. Las bandas siguieron creciendo, repartiéndose barrios, importando sicarios. Y la única estructura estatal diseñada
para mirarlas desde arriba se disolvió por un trámite de ascenso.
Pensalo en frío. Córdoba conoce a estas bandas por nombre y apellido. Sabe de qué ciudad de Perú vienen, qué barrios ocupan, cómo cobran y cómo matan. Está todo escrito en sus propios expedientes.
Y con todo eso sabido, la decisión institucional fue desarmar al equipo que las investigaba
y no volver a armarlo nunca.
¿POR QUÉ? Se preguntaran.
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#Córdoba #agostinavega #ElSifonLiberal