Imagínate estar hablando mal de mí, y yo en mi casa sola, sin hablar con nadie, sin hacerle daño a nadie, solo tratando de entretener mi mente para no volverme loca por todo lo que está pasando en mi vida y repitiéndome una y otra vez que si voy a poder..
Me han amado, pero nunca al punto de querer quedarse, fui refugio, y he tenido los brazos más cálidos para las noches que dolían; me buscaron, sí, pero siempre con la distancia justa para no quedarse, con la atención suficiente para hacerme sentir vista, pero nunca elegida.
la ansiedad no es solo acostarse y llorar, la ansiedad adelgaza, saca granos, quita el hambre, engorda, te hace sentir insuficiente, causa dolores físicos, psicológicos, y aún así todavía hay gente que lo minimiza.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.
“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.