Cada vez que la inelecta🗳️Delcy Rodríguez diga, desde el muy iluminado💡Palacio de Miraflores que ocupa ilegítimamente, que usted debe "consumir menos electricidad"⚡️y prepararse para "apagones controlados", recuerde el dinero💰💵💰que robaron de la Central Hidroeléctrica
-TOCOMA
(USD 9.000 millones);
-del Sistema Uribante-Caparo (USD 1.000 millones);
-del Complejo Hidroeléctrico del Bajo Caroní (USD 15.000 millones);
-de la Central de Ciclo Combinado Antonio José de Sucre (USD 2.000 millones);
-del Parque Eólico de La Guajira (USD 225 millones);
-de los contratos multimillonarios otorgados a empresas como Derwick Associates, donde estuvo involucrado
ALEJANDRO BETANCOURT;
-de los USD 5.000 millones que Hugo Chávez "destinó para resolver la crisis eléctrica" en 2010; y así, un larguísimo etcétera.
Recuérdelo siempre, para que
NO
se nos olvide que la única forma de arreglar todos los males del país es poniéndole fin a los criminales, corruptos e ineptos que los crearon y los siguen creando: el chavismo. Desde Hugo Chávez, pasando por Nicolás Maduro, hasta el barbárico triunvirato de hoy.
🛑 “MAMI, NO QUIERO QUE TRABAJES MÁS. YO TRABAJARÉ POR TI PORQUE NO PUEDO ESTAR SIN TI”| Lo dijo un niño de 9 años a su mamá PRESA POLÍTICA dentro del INOF
No sabía que estaba presa.
Durante años la familia le dijo que estaba “en un curso” o “trabajando en una fábrica”.
Era la mentira que inventaron para protegerlo.
Emirlendris Benítez tiene dos hijos.
La mayor emigró antes de la detención.
El menor se quedó y su infancia se partió el 5 de agosto de 2018, cuando se llevaron a su mamá embarazada de cuatro meses.
La torturaron hasta hacerla perder al bebé.
La condenaron a 30 años sin pruebas.
Y al niño le dijeron que mamá estaba trabajando.
Cuando por fin pudo visitarla después de 2 años, le pidió a las custodias que la soltaran.
Le rogó que llamara a “su jefa” para que la dejaran salir.
Y le dijo esa frase que destroza:
“Mami, no quiero que trabajes más. Yo trabajaré por ti porque no puedo estar sin ti”.
Alegría, tristeza y rabia al mismo tiempo. La familia solo pedía a Dios que no le pidiera jugar, porque mamá ya estaba en silla de ruedas.
Hace poco más de un año el niño se enteró de la verdad en una visita al INOF.
Quedó en shock. Hubo que llevarlo otra vez al psicólogo.
Casi 8 años después, Emirlendris sigue en el INOF.
En silla de ruedas. Sin atención médica. Separada de sus hijos.
Un niño creció creyendo que su mamá trabajaba.
Otro hijo nació y murió bajo tortura.
Una familia entera sigue en una prisión de espera.
¡LIBEREN A EMIRLENDRIS BENÍTEZ YA!
Esta niña fue el mejor promedio de su promoción y no pudo recibir su título en el acto de grado, porque no pudo llegar a tiempo por la crecida del Río. La institución que ella indica, es la José María Vargas en Barinas. Más allá del protocolo que debe respetarse y de los horarios, porque sabemos que los actos educativos tienen sus reglas, veo el vídeo y me da mucho dolor ver todo el esfuerzo que tiene que hacer un venezolano para seguir estudiando en este país con todo en contra. Parte el alma verla con unos zapatos en la mano, porque tiene que pasar el río descalza para poder llegar a su colegio, pero lo que más me indigna, es la injusticia de que todavía después de 27 años no existan puentes en un país petrolero, para darle mejor calidad de vida a los habitantes de esos sectores. Esto no puede seguir sucediendo en pleno siglo XXI. Una niña que se ha esforzado por ser el mejor promedio de su promoción, es alguien que tiene un mérito y merece un reconocimiento, aún en este país donde incluso siendo profesionales conocemos los salarios de miseria, pero ella sigue intentando ser la mejor. No pudo llegar por la lluvia y la crecida del río, adicional a ello va sola a su acto, porque me imagino que ningún familiar va a pasar el río para acompañarla en esa situación, descalza, desmoralizada y ver esto da mucho dolor.
#30Jul#ReinoUnido#Venezuela#Solidaridad
Una niña de 10 años en Norfolk, Inglaterra, recaudó más de 1.000 libras esterlinas mediante la venta de ponquecitos y galletas inspiradas en Venezuela para apoyar a los afectados por los terremotos del 24 de junio a través del Comité de Emergencias para Desastres. – La Patilla
🔙Muchos no os acordaréis porque sois muy jóvenes, pero en enero de 2026 el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de archivos relacionados con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Desde entonces, muchas descubrimos que lo verdaderamente perturbador no es solo la magnitud de los crímenes, sino la normalidad con la que el mundo siguió girando después, como si no hubiera pasado nada. Porque aceptar la verdad implica algo mucho más difícil: asumir que el sistema que nos gobierna está podrido hasta la médula, y que cambiarlo exige conflicto, incomodidad y organización.
🚨 DENUNCIA PÚBLICA | CARABOBO
Este hombre, Joaquín Albero Rangel Peñaloza, fue condenado el 28 de abril a 30 años de prisión por abusar de dos niñas (3 y 12 años). Hoy anda libre… manejando su propio camión por la Autopista Regional del Centro.
Tiene un hermano mayor de la aviación (Daniel Peñalosa) que, según la denuncia, estaría moviendo influencias para beneficiarlo.
¿Hasta dónde llega la corrupción en Carabobo?
La madre lo confrontó y le gritó en la cara:
“Violó a mis dos hijas… ¡Bájate!”
Esto no puede quedar así.
Compartan. Que se haga justicia.
#Venezuela #Carabobo #JusticiaParaLasNiñas
Acababa de pronunciar la última frase en un caso horrible de crueldad animal.
Pero no se fue a casa.
Antes de salir del tribunal, necesitaba ver a la única víctima que no estaba en esa sala de audiencias.
El juez Martin Wallace había pasado más de treinta años en el sistema judicial.
Era conocido por ser severo, justo y casi imposible de impresionar.
Pero el caso de un Presa Canario hambriento llamado Finn no lograba salir de su mente.
No era un simple descuido.
Era crueldad deliberada.
Finn había sido encontrado encadenado dentro de un apartamento abandonado.
Sin comida.
Sin agua.
Sin nadie que regresara.
Durante semanas.
Cuando los agentes finalmente entraron al apartamento, encontraron a un enorme Presa Canario cuyo cuerpo poderoso había sido reducido a piel y huesos. Sus costillas sobresalían, sus patas temblaban bajo su propio peso y sus ojos… parecían completamente vacíos.
Las fotos mostradas en el tribunal esa mañana eran imposibles de olvidar.
El juez Wallace dictó la sentencia más severa que la ley permitía.
Su martillo golpeó la madera.
La sala quedó en silencio.
Pero no hubo sensación de victoria.
Solo un peso profundo en el pecho.
En lugar de regresar a su oficina, el juez salió directamente del tribunal.
Aún con su toga negra.
Pasó junto a empleados confundidos en el pasillo, subió a su coche y se dirigió directamente al refugio de animales local.
Un miembro del personal lo recibió en la puerta.
«Está muy débil, su señoría», dijo suavemente.
«Y le tiene miedo a todo el mundo. Apenas reacciona».
Lo condujo hacia la parte trasera del refugio.
Dentro de una jaula había un gran Presa Canario.
O al menos lo que quedaba de él.
Finn estaba de pie frente a la pared, inmóvil. Su estructura poderosa ahora era frágil y delgada, con la cabeza baja, como si ya hubiera renunciado al mundo.
El juez abrió lentamente la puerta de la jaula.
Luego hizo algo que nadie esperaba.
Se arrodilló en el frío suelo.
«Hola, amigo…», dijo suavemente.
«Me llamo Martin. Yo escuché tu historia hoy».
Por un momento, no pasó nada.
El personal observaba en silencio.
Luego Finn giró lentamente la cabeza.
Sus ojos cansados se encontraron con los del juez.
El gran perro dio un paso tembloroso hacia adelante.
Luego otro.
Y de repente, el enorme Presa Canario apoyó todo su cuerpo contra el pecho del juez.
Un profundo suspiro escapó de los pulmones del perro.
Y entonces Finn comenzó a lamer las lágrimas del rostro del juez.
«Dios mío…», susurró un empleado.
«No había reaccionado así con nadie».
El juez Wallace —el hombre más duro de esa sala— rodeó al perro con sus brazos y lo sostuvo cerca.
Su voz temblaba.
«Lo sé, amigo… lo sé».
Apoyó suavemente su frente contra la cabeza del perro, sin importarle la suciedad ni las arrugas de su toga.
«Ahora estás a salvo», susurró.
«Todo terminó. Lo lograste».
A partir de ese día, el juez Wallace regresó cada semana.
Poco a poco, Finn comenzó a sanar.
Volvió a comer.
Recuperó sus fuerzas.
Su cola empezó a moverse.
Dos meses después, el Presa Canario que había estado al borde de la muerte volvió a ponerse de pie — fuerte, tranquilo y listo para ser adoptado.
Varias familias lo querían.
Pero todos en el refugio ya sabían la verdad.
Solo había una persona a la que Finn había elegido.
El juez firmó los papeles de adopción.
Y el Presa Canario que muchos creían que no sobreviviría salió del refugio ese día…
Justo al lado del hombre que se negó a olvidarlo.
Leyenda:
A veces, la justicia no termina con una sentencia en una sala de audiencias. A veces comienza al abrir el corazón a quien más ha sufrido.
En los caballitos de mar, el macho es quien se embaraza y da a luz. La hembra pone los huevos en una bolsa en el cuerpo del macho, él los fertiliza y cuida por semanas, y luego los expulsa con contracciones
Después de conocer de primera mano lo que significan este tipo de agresiones y los profundos traumas que dejan en las víctimas, considero que ha llegado el momento de replantearnos algunas cosas.
Personalmente, no soy partidaria de ocultar siempre el rostro de quienes cometen estas agresiones, aunque tengan 14 años. Ellas no tuvieron ningún pudor en acorralar y agredir entre cuatro a otra menor. No pensaron en proteger su identidad ni en las secuelas que dejarían en la víctima.
Además, conviene recordar un detalle importante: el vídeo no fue grabado por un tercero ni por un medio de comunicación. Fueron las propias agresoras quienes decidieron grabar la agresión y difundirla. Nosotros no participamos en esa grabación; la mostramos únicamente por su evidente interés informativo y noticiable.
Entonces, ¿por qué la sociedad debe mostrar un pudor que ellas no tuvieron con quien sufrió la agresión?
Se nos dice que el anonimato favorece la reinserción y el aprendizaje. Puede ser en algunos casos, pero también existe el riesgo de que se transmita la sensación de que las consecuencias son limitadas. No se trata de reclamar castigos por sí mismos, sino de exigir que exista una verdadera responsabilidad por los propios actos.
La víctima convivirá durante años con las secuelas de lo ocurrido. Esa realidad no desaparece cuando el caso deja de ser noticia.
Esta es una reflexión personal. Porque, al final, el verdadero retrato de una persona no lo dibuja una sonrisa ni una apariencia de inocencia. Son sus actos los que hablan de quién es realmente.
Una historia sorprendente:
Un día, al despertarme temprano por la mañana, en plena naturaleza, me di cuenta de algo sorprendente. Varias decenas de hormigas habían caído en una botella de agua de cinco litros, que había quedado abierta la noche anterior. Se agitaban caóticamente en el agua transparente, como si cada una luchara por su supervivencia.
Al principio, pensé que se estaban ahogando unas a otras, intentando salvarse a costa de la muerte de las demás.
Esa idea me repugnó y me alejé, decidiendo no intervenir.
Sin embargo, al cabo de dos horas, la curiosidad pudo más. Volví a mirar la botella.
Mi sorpresa no tuvo límites: ¡las hormigas seguían vivas! Mejor aún, formaban una auténtica isla viviente, una especie de pirámide, en la que unas sostenían a las otras, manteniéndose juntas en la superficie, como una colonia unida.
Contuve la respiración y me puse a observar. Las del fondo estaban sumergidas, pero no definitivamente. Al cabo de un rato, fueron sustituidas por las de la capa superior, que bajaban voluntariamente.
Las más cansadas subían tranquilamente, sin prisas ni empujones.
Nadie intentaba salvarse primero. Al contrario, cada una parecía esforzarse por ir donde era más difícil. Este sistema coordinado de ayuda mutua me conmovió profundamente.
No pude resistirme. Encontré una cuchara lo suficientemente fina como para pasar por el cuello de la botella y la introduje con delicadeza. Al ver la salvación, las hormigas comenzaron a salir una a una, sin agitación, sin pánico.
Todo iba bien, hasta que una de ellas, debilitada, volvió a caer al agua sin poder alcanzar el borde.
Y entonces ocurrió algo que nunca olvidaré.
La última hormiga, que ya casi había salido, se dio la vuelta bruscamente. Volvió a bajar, como diciendo Aguanta hermano no te abandonaré.
Se sumergió de nuevo se aferró con fuerza a la hormiga en apuros, pero no consiguió salvarla sola.
No pude evitar intervenir acerqué la cuchara y ambas pudieron salir, vivas, juntas.
Este episodio me conmovió más que cualquier película o libro sobre la amistad y el sacrificio.
Sentí una tormenta de emociones: primero, la vergüenza de haber creído que estas hormigas eran insensibles; luego, el asombro ante su resiliencia la admiración por su disciplina y su valentía... Y, por último, una profunda vergüenza.
Vergüenza por nosotros, los humanos. Por nuestra indiferencia, por la forma en que nos perdemos unos a otros en la búsqueda de ganancias, por la escasez de aquellos que dan marcha atrás para salvar a los más débiles.
Construimos muros donde deberíamos crear puentes vivos.
Si las hormigas, esas diminutas criaturas, son capaces de tal coordinación y altruismo, ¿por qué somos tan a menudo sordos al sufrimiento de los demás?
Ese día comprendí algo esencial la verdadera fuerza reside en la unión.
Y si alguien aún no sabe cómo vivir bien que siga el ejemplo de las hormigas.
“Los escombros me rompieron el alma y sepultaron mi vida”. Gabriela Yánez es periodista y perdió a sus dos hijas, a sus padres y a su abuela en la tragedia del doblete sísmico el 24 de junio. Vivían en Los Corales.
Entre lágrimas, en el programa de Shirley Varnagy, narró lo que sufre desde esa tarde: “Entré por la calle de arriba y no veía ningún edificio… estaba todo desplomado. Por cosas de Dios entró la señal de teléfono y empezaron a llegar los mensajes del papá de mis hijas, de mi hermana y un primo. Todos querían saber cómo estábamos y les dije: ‘Necesito ayuda, no veo el edificio, mi familia está desaparecida’.
Yo pensaba en mis hijas. Darling tenía 7 años y Dulce María iba a cumplir 2 años el 25 (de junio). Le decía al papá de mis hijas que no tenía esperanzas, nosotros vivíamos en el piso 1.
Los primeros días estábamos nosotros, hasta yo misma, con un pico, buscando entre los escombros. No me iba a quedar sentada. Yo decía: ‘A mí me duelen los míos’, por eso busqué guantes para ayudar a remover. Cuando llegaron rescatistas de otros estados asumieron un compromiso conmigo para buscar a mi familia. Duramos nueve días (…).
La gente me preguntaba si tenía esperanzas y decía que no… solo quería encontrarlos porque si eso me pasa a mí sé que mi papá y mi mamá hubieran hecho lo mismo. No me iba a perdonar el hecho de irme y dejarlos allí”.
“Sentí un alivio”, expresó sobre el momento de recuperar los cuerpos.
Para Gabriela Yánez, “hay que valorar más, no solo a la familia, sino a los amigos, a compañeros de trabajo porque la vida cambia rápido. Yo ese día salí, hablé con mi hija mayor a las 3:00 pm y con mi mamá una hora después (…)”.
Hace dos días publicó en redes: “Soy la muchacha de 28 años que perdió todo en Residencias Los Corales y que continúa yendo día tras día con la ilusión de recuperar hasta el mínimo objeto de sus hijas para tratar de calmar un poco el dolor (…)”.
#Venezuela #LaGuaira
Rescatan a oso con 12 años de cautiverio trabajando para un circo, y luego fué abandonado (2021).
Los vecinos reportaron un olor fétido proveniente de una caravana que un circo en quiebra había abandonado semanas atrás.
El agente esperaba encontrar la escena de un crimen, pero cuando sus ojos se acostumbraron a la penumbra, se topó con una tragedia que lo dejó de rodillas.
El agente Carter lleva 15 años en la policía, endureciendo su corazón contra las cosas que las personas se hacen entre sí.
Lo habían enviado al antiguo recinto ferial en las afueras del condado, donde el circo ambulante había hecho las maletas y desaparecido en plena noche, dejando solo un semirremolque oxidado y cerrado.
El calor era sofocante y el aire dentro de la caja metálica era denso y estancado.
Carter usó una palanca para romper la cerradura, con la mano apoyada en su arma, preparado para lo peor.
El olor lo impactó primero; no solo el hedor a suciedad, sino el olor a miedo.
Cuando la luz de la puerta abierta atravesó la oscuridad, lo vio. En una jaula apenas lo suficientemente grande para un perro grande, había un enorme oso pardo de 270 kilos.
El animal, al que los rescatistas luego llamaron "Barnaby", era un esqueleto envuelto en pelo enmarañado.
Estaba encadenado a los barrotes con un pesado collar de hierro que le había dejado el cuello en carne viva por el roce.
No había comida. El bebedero estaba completamente seco y cubierto de polvo.
Barnaby no rugió ni embistió contra los barrotes. Simplemente levantó la pesada cabeza, miró a Carter con ojos hundidos y derrotados, y dejó escapar un suave y seco resoplido.
Fue la mirada de absoluta resignación lo que quebró al agente.
La comprensión de que esta majestuosa criatura había sido abandonada allí, en la oscuridad, para que muriera lentamente de hambre mientras sus dueños huían del pueblo, fue demasiado.
Carter, un hombre que rara vez mostraba emociones en su trabajo, se dio la vuelta y lloró, abrumado por la crueldad de la situación.
Se negó a abandonar la caravana.
Llamó por radio al centro de rescate, con la voz entrecortada: «Que vengan los de rescate. Ahora mismo. Y traigan agua».
Mientras esperaban, Carter encontró una manguera afuera y llenó con cuidado el recipiente a través de los barrotes.
Por primera vez en semanas, Barnaby bebió, sin apartar la mirada del hombre que finalmente le había abierto la puerta.
Fué llevado a un zoológico para sus cuidados y recuperación en Serbia, y luego liberado en una reserva donde sintió pasto por primera vez bajo sus patas.
Carter todavía lo visita, el único humano en el que Barnaby confía, unido al momento en que lo encontraron en la oscuridad.
En el otrora Parque del Este está sucediendo hace algún tiempo que personas creyentes en brujerías y cosas negativas ...llevan pollos y gallinas muertas y las aguas de los lagos dentro del parque y las tiran allí ...algunas sin cabezas... el resultado los zamuros están instalados en la zona... además se han muerto varias tortugas y los patos también ... #ULTIMAHORA
Esta Dra a pesar de tener a sus seres queridos bajo escombros, estuvo prestando ayuda a personas afectadas por los terremotos y finalmente logró ubicar el edificio donde permanecen atrapados sus familiares. Ayúdenla por favor. OPP26, Torre C.
#ProhibidoOlvidar
VENEZUELA🇻🇪ESTADO SUCRE CARUPANO
EL CASO DE
LA NIÑA👧LAURIANNYS
de
17 AÑOS
PRESA POR UN MENSAJE DE WHATSAPP
Y LE CAUSAN DAÑO CEREBRAL EN LA CÁRCEL
Lauriannys Valentina Cedeño Farías.
Recién graduada de bachiller en Carúpano, Sucre.
El 14 de agosto de 2024 la sacaron de su casa sin orden judicial.
Su “delito”: reenviar un mensaje cuestionando los resultados del 28 de julio.
La delató una funcionaria de la Alcaldía Bermúdez.
La acusaron de terrorismo e instigación al odio.
En prisión sufrió convulsiones.
Le diagnosticaron daño cerebral, parálisis facial y parcial de extremidades.
Mientras estaba hospitalizada la procesaron sin abogado y le dictaron privativa de libertad.
Pasó tres meses en una cárcel de adultos.
Fue excarcelada el 16 de noviembre de 2024.
Su causa siguió abierta hasta febrero de 2026.
Quería ser veterinaria.
Hoy carga las secuelas de un mensaje.
Prohibido olvidar.
#Caracas Con oraciones, los asistentes, familiares y parientes de personas detenidas y presos políticos exigieron la libertad de todos los presos políticos. - Reporte vía: @jesusabreu88