Llega la hora del inicio de los próximos aniversarios, cuando nuestros hijos y nietos tomarán el testigo de una de las tradiciones más bellas de la ciudad.
Agradecer a nuestro fundador D. Eusebio, a los diferentes directores sin excepción, a todos los directores musicales y compositores, a cada uno de los miles de músicos que participaron en ella, sobre todo los que están ya en el cielo, a los colaboradores, a las hermandades en las que hemos formado y formamos parte, a nuestra hermandad de Amor, Hermandad del Baratillo, Hermandad de la O, y a nuestra siempre querida Hermandad del Sol, de quien sentimos un inmenso orgullo por llevar toda una vida juntos creciendo en el amor a nuestra Virgen y al Varón de Dolores, a nuestra queridas Maravillas, Sentencia de Córdoba y La Oración de Huelva, a quienes nos han querido siempre, a los que nos apoyaron en las buenas y en las no tan buenas…
Aunque serian innumerables, gracias a D. Rogelio Gómez y a toda su familia, porque sois partes de nuestra vida, de nuestro sentir, ¡Gracias! a Joaquín y su señora Mariti,y tantos y tantos otros que siempre dieron su amor a la formación.
Y para terminar, agradecer a la Corporación municipal la concesión de la medalla de la ciudad. Muchas gracias porque dicho reconocimiento nos da fuerzas para seguir luchando por la recuperación y el mantenimiento de nuestras tradiciones. Luciremos esa medalla con orgullo toda la vida, y todo ello con un único fin: ¡¡¡Por Sevilla Siempre!!!
¡!!GRACIAS SEVILLA!!!
No sé si Sevilla será la mejor ciudad del mundo, pero el sevillano probablemente sea el más feliz y menos acomplejado. Va a las fallas y disfruta, va al carnaval y disfruta, va a los San Fermines y disfruta, lo llevas a la comunión de tu prima cuarta en Navarra, y disfruta.