>Seja o David
>Bote uma IA na sua mente
>Aparece outra garota rica, te da casa, bebida, dinheiro e tudo
>Ignore ela e prefira a IA
Oq Edgerunners quis dizer com isso?
Termine Edgerunners 2 y ... aca voy
La única razón por la que existe esta secuela es porque CD Projekt y Netflix olieron la guita. Punto. No había una necesidad artística real de volver. Metieron un rejunte de tramas corporativas, ciberpsicosis reciclada y personajes que los tenés que fumar durante episodios enteros aunque no tengan un gramo del carisma que tenía la banda original.
Kai Ikarashi se embaló re dibujando escenas epilépticas, luces de neón a dos manos y pirotecnia visual para tapar que el guion por momentos es agua de tanque. Si le sacás los tiroteos ultra violentos y la música al mango, te queda una historia de venganza genérica que ya la viste mil veces en cualquier animé de ciencia ficción barato.
El ritmo es un desastre, pasa de acelerar a 200 km/h sin explicarte un carajo a clavarse frenazos insoportables con monólogos pseudo-profundos sobre la tecnología y la pérdida de identidad. Para el espectador casual o el que no es fanático termo del juego, hay episodios que son un embole sideral.
En la primera temporada al menos sentías que las muertes dolían y que la ciudad se comía a los personajes. Acá se siente todo mucho más calculado, más "fórmula de laboratorio" para sacarle reacciones a los streamers de turno en lugar de darte un golpe visceral de verdad.
El chamuyo de las influencias (Pulp Fiction, Scorsese, Cinema Paradiso)
Bartosz Sztybor se recontra hizo el profundo.
Pulp Fiction: ¿Por qué tiró Tarantino? Porque metió una narrativa coral con varios personajes que se cruzan (Roman, D, Talia, King) y saltos de punto de vista. Pero tirar Pulp Fiction es el recurso fácil de cualquier guionista cuando se le desordena el guion y la historia se le desparrama. En lugar de aceptar que el ritmo quedó descompensado, te vende que es una "estructura coral hiper-estilizada".
Cinema Paradiso: Esta es la más insólita. Metió al pibe Roman con la camarita analógica obsesionado con "filmar la verdad" y rescatar el amor al cine viejo para ponerse melancólico en medio de la ciberpsicosis. En la práctica, te fumas episodios enteros donde la trama se clava a cero porque el pibe se pone a filosofar sobre el arte y el alma. Quedó descolgado, aburrido y con una pretensión tremenda.
Scorsese y Haneke: Pura chapita para inflar la entrevista en la prensa. Agarró violencia fría y cinismo corporativo y te lo quiso empaquetar como cine de autor europeo. La verdad es que la serie sigue siendo un animé de tiros, sangre, cromo y explosiones. Pretender que esto es Haneke es no entender a Haneke o asumir que el público es estúpido.
EL RAP POLACO HORRIBLE.
NOTA: 6/10.