Anochece en la tarde, corre viento fresco, escuchás la musica que querés y te tomás unos mates mientras te relajas del día. A veces la felicidad no es tan cara como parece...
A sus 80 años, iba en silla de ruedas y casi no caminaba. Su nieto lo llevó a Europa a escondidas de la familia, cumpliendo el sueño que él creía imposible.
Y, según el relato del nieto, el viaje lo transformó. Dejó la silla de ruedas, pasó de no hacer un kilómetro a terminar trotando, bajó 10 kilos y hasta se dio un chapuzón en el Mediterráneo.