Esto que cuenta Rodrigo Aliendro es importantísimo. Deberían escucharlo todos los chicos que están pasando por la situación que a él le tocó atravesar.
Fue suplente toda su vida en inferiores. Debutó a los 21 y estuvo un año parado. Lo dejaron libre de Argentinos y pasó a Chacarita. Tuvo un paso por Ituzaingo donde descendió de la C a la D. Repartió pizzas mientras jugaba en el ascenso.
Nunca se rindió. Hoy es de los mejores volantes de Argentina. Cuando todo parece jodido es cuando hay que poner. Aceptar y rebelarse (en el buen sentido) ante la injusticia. Tragar veneno y romperse el lomo. Al final las cosas se equilibran para los que no dejan de intentar.