Hay personas que lo soportan todo en silencio, acumulan decepciones y siguen dando oportunidades hasta que algo dentro de ellas se rompe. Y cuando finalmente deciden irse, no lo hacen para llamar la atención: simplemente entendieron que ya no quieren volver.
me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.