Aún recuerdo esa noche, yéndome a dormir, ni triste ni enojado, solamente desconcertado y preguntando: ¿Cuándo los veré campeones?
Hoy, casi 6 años después, es costumbre no solo verlo competir, sino ganar títulos de todo tipo.
Por fin sanaron esas heridas.
No sé ustedes pero algo pasó en el vestuario del Toluca, salió con miedo y como si lo hubieran amenazado, aparte la forma que cantaron el himno los sentí diferente, todo muy raro no sé.
"Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante ellos, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará"
-Deuteronomio 31:6