Ahorita en lugar de estar llegando a mi casa, estuviera camino a la tuya para darte un beso de buenos días y uno de feliz cumpleaños. Pero decidiste que no
La CDMX está condenada a inundarse.
A ver y esto data desde la época de los aztecas, quienes incluso crearon obras de infraestructura impresionantes como el albarradón de Nezahualcóyotl.
Eso pasa cuando construyes una ciudad dentro de un lago.
La capital mexicana utiliza absurdas cantidades de energía - y dinero- para al mismo tiempo traer agua de otras entidades (Cutzamala) y después sacar las aguas residuales para no inundarse.
En este milenio, al Presidente Calderón se le ocurrió construir un MEGA TÚNEL (túnel emisor oriente) que sacara toda el agua de la capital y la aventara a otro estado (perdón Hidalgo).
La obra tardo más de una década en terminarse, triplicó su precio original y fue inaugurada hace unos años por López Obrador.
Y aún así la CDMX continúa inundándose.
Desde antes de la inauguración del túnel emisor oriente expertos como Luis Zambrano de la Unam advertían que el problema de fondo no se resolvía:
"No hay sistema de drenaje que aguante una lluvia de más de 36 mm en hora y media…no hay forma de evitar las inundaciones de la ciudad”, sentenció el investigador del Instituto de Biología en un balance hídrico de la situación de la ciudad publicado a finales del 2017.
La solución está en reutilizar el agua de lluvia y lograr filtrarla para recargar el acuífero a través de grandes espacios recarga...
La CDMX está condenada no por su situación geográfica, sino por sus gobernantes.