Me emociona pensar en quién conoceré. Con qué personas me toparé. Es muy mágico pensar que siempre llegará alguien nuevo/a a nuestras vidas. A veces son personas bien divertidas, a veces nos regalan paz y otras veces nos sorprende el conocerlas. Siempre es una emoción distinta.
Me pesa el corazón saber que todo termina. Que nada es para siempre. Que todo va de visita y que nada permanece. Ni siquiera el aire que entra a nuestros pulmones. Todo viene de paso y se va. Pero está bien. En el fondo también sé que hay cosas que duran como mínimo esta vida.
No cambiaría mi paz por absolutamente nada. Llega un punto en la vida donde te das cuenta que la paz interna, es lo más valioso que puede existir. Y que no merece la pena perderla por nada ni nadie.