La cantidad de veces que me he encontrado a mí mismo diciendo "No es mala persona, sólo ha tenido una vida difícil", sobre personas que sí son bien culeras.
Lo más culero de ser Piscis es que no importa cuánto le ofrezcas a una persona. Esa persona se aprovechará de ti para lograr lo que necesita, incluso a costa de ti.
Y, como buen Piscis, se lo vas a permitir.
Ya no quiero ser Piscis.
Yo no sé por qué Alito se enoja de que yo sea extranjero y haga política, si a él le encantan los españoles, por ejemplo el consultor español Toni Solá al que le depositó 100 millones de pesos en Panamá.
Qué cagado. La verdad siempre sale, no importa cuánto tiempo pase, la verdad siempre aparece.
A veces de formas extrañísimas, como abriendo un libro que estás a punto de tirar y que nunca habías abierto. Afortunadamente.