La evidencia de cómo ha ido cambiando la actitud de las familias hacia la escuela es que ahora, cada vez que me entra un mail de alguna familia, me echo a temblar.
Y así de apetecible ha quedado el producto final de nuestro taller de recetas en la clase de 4 años.
Por favor, los que no entiendan de productos finales apetecibles que se abstengan de opinar.