Me hacen gracia las novias americanas que, buscando su vestido de boda, hablan de su futuro marido: "supe desde el momento en que lo vi por primera vez que pasaría mi vida entera con él"
Yo lo único que pensé fue: "me gusta... por favor, que folle bien"
Si Franco levantase la cabeza le jodería tanta legalidad con lo suyo. Qué mejor homenaje a su obra que sacarlo de la tumba sin preguntarle a nadie y tirarlo a una puta cuneta. Es lo que él hubiera querido.
El coletas hace bromas con Heidi mientras el máquina es relevado por el rastas, un tipo majo bastante más preparado que el másters y la atascos, que siguen con su plan de gobernar de la mano del aguilucho y el mil gramos, enemigos acérrimos del cabezón, el pelucas y el bizcocho.