Alces, Rejkyavik, Libros Magenta/CONACULTA, 2014
Daniel Bencomo
Pesa 117 gramos. Es de color rosa viejo. Huele bodega llena de maniquíes. Hace pensar en:
1. carnicerías
2. láminas del cuerpo humano
3. bailarinas tristes
La miniatura incandescente, Libros del Zorro Rojo, 2021
Emily Dickinson y María Negroni
Pesa 368 gramos. Es de color perla con algunas zonas de rojo burdeos desteñido. Huele a colección de escarabajos. Se ve como una reliquia que hay que tocar con guantes.
Parque de las ruinas, Mandacaru Editorial, 2020
Marília Garcia
Pesa 122 gramos. Es de color granate desgastado. Huele a hormigas llegando a un picnic. Ponerlo debajo del colchón incrementa el apetito sexual y las ganas de impermeabilizar el techo.
Boa, Mantis Editores, 2009
Ángel Ortuño
Pesa 140 gramos. Es de color perla. Huele a alambre de funambulista. Se siente ligeramente poroso. Si lo miras fijamente durante trece segundos, comienza a proyectarse en tu cabeza una escena de El Santo contra las mujeres vampiro.
Chicas en tiempos suspendidos, Eterna Cadencia, 2021
Tamara Kamenszain
Pesa 128 gramos. Casi la mitad es de color paja y el resto de un anaranjado cercano al salmón. Huele a secretarias apilando cosas para quemar. Hace pensar en sonámbulos recolectando vidrios en la playa.
Sigo aquí, Libros del Asteroide, 2019
Maggie O’Farrell
Pesa 304 gramos. Es de color salmón. Huele dinero intercambiado por un diente de leche. Su presencia es delicada; provoca que te le acerques despacio, como si fuera un pájaro al que no quieres ahuyentar.
Teoría de la gravedad, Libros del Asteroide, 2019
Leila Guerriero
Pesa 238 gramos. Es de color naranja intenso. Huele a matrioshka en la que hay otra matrioshka en la que hay una dentadura postiza. Parece medicinal.
Los Argonautas, Tres Puntos Ediciones, 2016
Maggie Nelson
Pesa 280 gramos. Es de color blanco, con unos puntos minúsculos de algo parecido al magenta. Huele a casita del árbol invadida por polillas. Se ve como si siempre estuviera a punto de desaparecer.
La materia de este mundo, Gog & Magog, 2015
Sharon Olds
Pesa 230 gramos. Es de un color similar al azul acero, aunque con un toque de violeta. Huele a personas jugando a las escondidas en una tienda de telas. Tiene una presencia triste, como de guijarro lejos del agua.
Piedras preciosas, Ediciones Neutrinos, 2019
Valeria Tentoni
Pesa 68 gramos. Es de muchos colores, pero destacan el morado y el amarillo Nápoles. Huele a notificación de desalojo. Parece una tarjeta postal encontrada en un sueño. Tiene algo de luciérnaga.
O reguero de hormigas, FETA, 2016
Yolanda Segura
Pesa 110 gramos. Es, principalmente, de dos colores: blanco y perla. Huele a okupas revisando un catálogo de cortinas. Colocarlo debajo del colchón provoca soñar con:
· Agentes forestales
· Coches bomba
· Relojes de arena
El trabajo del sueño, Caleta Olivia, 2021
Mary Oliver
Pesa 154 gramos. Es de un color fucsia muy pálido. Huele a galleta de la suerte encontrada debajo del asiento de un auto. Es fácil cortarse con sus hojas. Hace pensar en ornitólogos tarareando canciones tristes.
El sueño de una lengua común, Sexto Piso, 2019
Adrienne Rich
Pesa 272 gramos. Es, principalmente, de color azul acero. Huele a mechón de cabello encontrado en un tratado de anatomía del siglo XIX. Tocarlo antes de bucear permite ganar cinco segundos extra bajo el agua.
Divina comedia, Alianza, 4ta edición, 2013
Dante Alighieri
Pesa 552 gramos. Es de dos colores: blanco seda y negro carbón. Huele a colección de timbres postales. Provoca un misterioso antojo de frambuesas. Al colocarlo junto al oído no se escucha el ruido del mar.
Pomelo, MALBA, 2016
Yoko Ono
Pesa 233 gramos. Es de muchos colores, pero destacan el amarillo limón y el rojo carmesí. Huele a cabellos encontrados en un sobre. Es cuadrado. 1 de cada 10 personas que lo tocan obtiene habilidades especiales (p. ej. caminar sin hacer ruido).
Poesía no eres tú. Obra poética (1948-1971), FCE, 4a ed., 2004
Rosario Castellanos
Pesa 589 gramos. Es de color blanco, con toques de negro y de ciruela. Huele a supermercado saqueado. Hay algo en él que sugiere que podría flotar en el agua, pero no hay pruebas todavía.
El libro de las lágrimas, Tránsito, 2020
Heather Christle
Pesa 270 gramos. Es de color blanco. Huele a museo de arte contemporáneo vacío. No sabe a sal. Ponerlo debajo de la almohada incrementa un 17 por ciento la posibilidad de soñar con Bas Jan Ader haciendo muñecos de nieve.
Bluets, Jámpster ebooks, 2020
Maggie Nelson
Traducción de Isabel Zapata
Pesa 639 kb. No huele a nada. Es de color azul fosfeno. Hace pensar en Yves Klein comiendo cereal, en medusas varadas en la arena, en fantasmas que salen un poco antes de que oscurezca.
Cesto de trenzas, Llantén, 2018
Natalia Litvinova
Pesa 47 gramos. Es de color blanco. Huele a pulgones atrapados en un frasco. Tiene algo de catálogo de trampas de caza. Se necesitarían unos mil quinientos ejemplares para construir un pequeño iglú.
El iris salvaje, Pre-textos, 2006
Louise Glück
Pesa 246 gramos. Es de color crema. Huele a dinero encontrado en un pantalón sucio. Se siente como tocar una naranja agria. Tenerlo cerca aumenta un 37 por ciento la probabilidad de pensar en huesos de ballena.