Un día no quise dar propina en el Crepes del aeropuerto porque había sido muy mala la atención y el plato había llegado mal (aún así recibimos la comida que no pedimos) y la mesera llamó a la supervisora para que recibiera el pago y le dijera a ella por qué no quise dar propina.
De Cali amo el repentino olor a pan.
Podés estar saliendo de una rumba a las 3:00 a.m. o en una reunión de trabajo a la 1:00 p.m. y te llega al alma esa mezcolanza de harina, huevo y mantequilla en justa medida.
Me da como risa que le admiran a Cepeda la decencia que detestan de Fajardo… no les parece tibio (aunque nunca fue capaz de pararse duro con ningún escándalo de este gobierno) - los dobles estándares son una cosa toda rara.
Se toman literal lo de destripar, pero si el presidente Petro sale con una bandera que fue utilizada en contextos de guerra, sí lo toman en sentido figurado.
Y ojo, ambas cosas son inaceptables. Sin embargo, esa falta de objetividad y criterio es lo que los vuelve fanáticos.