3 cosas que he aprendido en mi vida:
1. No es necesario saber todo.
2. No es necesario decir todo.
3. No es necesario entender todo.
Te relaja la carga y vives más a gusto.
Momentos que me mantienen humilde: cuando fui a Brasil y un amigo me dijo que se estaba hospedando en la calle rua y yo le dije: YO TAMBIÉN! qué casualidad que sea la misma calle! y después me di cuenta que rua significa calle en portugués y estábamos súper lejos.
Fuertes lluvias en la Ciudad de México y quedé atrapada en una taquería. Qué difícil, me tendré que sacrificar con par de taquitos más mientras cesa la lluvia.
Qué descaro el mío de estar molesta porque la panadería cierra a las 10pm cuando abre a las 7am y en 15hrs que tiene abierta a mi me da ganas de comprar pan a las 10.21 de la noche.
Extrañando México... Las calles que frecuento, la panadería de la esquina, el señor que me vende los aguacates y hasta el sonido del camión de basura 😔
Ayer me invitaron a un “after” de una exposición de arte abstracto que quedaba a 1 hora de Buenos Aires e íbamos en un carro con música tecno a todo volumen y yo en el camino sólo pensaba en que me iba a quedar sorda y en por qué no estaba en la cama viendo una peli.
Acabo de ir a un buffet de sushi porque en Brasil el buffet es simplemente una pasión y hay buffet de absolutamente todo y me asombra cómo no puedo dejar la marginalidad a un lado y siempre hago cuentas a ver si comí más de lo que cuesta el buffet y ver si le gané al sistema.