Y acaso convenga también reparar en sus dimensiones: muchas de estas pinturas, que en reproducción adquieren una apariencia casi monumental, son en realidad obras de escala sorprendentemente contenida. Esa desproporción entre tamaño y riqueza visual vuelve todavía más asombroso el virtuosismo de Van Eyck.
Larga vida a la pintura flamenca.
Algunas obras de Jan van Eyck (c. 1390–1441):
— La Virgen del canónigo Van der Paele (1436; 124,5 × 160 cm)
— La Virgen del canciller Rolin (c. 1430–1435; 66 × 62 cm)
— El retrato de los Arnolfini (1434; 82,2 × 60 cm)
— La Fuente de la Gracia (Taller de Jan van Eyck, 1440–1450; 181 × 119 cm)
Después de colmar la mirada con la minucia de sus detalles «el paisaje entrevisto a través de las ventanas, la suntuosidad de las joyas, la riqueza de los paños, el primor de las columnas y de los artesonados», no queda sino exclamar, recurriendo al viejo giro castellano: «¡No hay más Flandes!»
[…]¿O mi mirada mustia no hallará
en la aburrida escena rostros
conocidos y, dirigiendo a un mundo
ajeno los impertinentes tristes,
insensible espectador de la alegría,
bostezaré en silencio
recordando el pasado?
¿Por qué es hermoso el arte? Porque es inútil . ¿Por qué es fea la vida? Porque toda ella es fines, intenciones y propósitos. Todos sus caminos son para ir de un punto al otro.
Luego de terminar de ver la serie “Los Soprano”, que tarde varios meses; advierto que Paulie es el personaje que más risas me sacó. Tal vez por esa naturaleza contradictoria que se deja ver en el transcurso del programa.
@CarlosOlivoV Carlos, cualquier título presentado por Colihue trae un estudio preliminar redactado cuidadosamente e incontables notas al pie. Gran editorial.
Observando fotos familiares antiguas luego de una tragedia ocurrida. Llego una vez más a la conclusión que el paso del tiempo es insensible, y muchas veces, una completa desgracia. Es difícil no obtener más que tirria hacia este fenómeno.