Hace seis meses fijé mi postura sobre lo que estaba sucediendo en Movimiento Ciudadano a nivel nacional y expliqué las razones por las que decidí no ser candidato a la presidencia de la república. Hoy puedo confirmar que no me equivoqué.
Me da mucha pena todo lo que ha pasado porque le tengo un enorme cariño a este proyecto y a su gente, y porque creo haber sido parte importante de la construcción de lo que hoy están destruyendo. Desde Jalisco sentamos las bases para hacer un proyecto de alcance nacional, competitivo, serio, basado en la idea de los buenos gobiernos, de la política como instrumento de transformación.
Ayer que vi el anuncio de Samuel García desde Nuevo León destapando a Jorge Álvarez como candidato a la presidencia de México, no lo podía creer. En una mesa con botana y cerveza, el gobernador se asumía como líder de nuestro movimiento y nos dictaba instrucciones sobre el camino a seguir. Quienes usan la idea de lo nuevo para disfrazar lo absurdo, los que nos metieron en el callejón de la banalidad, el callejón de la no política, no son los líderes de este proyecto ni mucho menos del movimiento social que construimos en Jalisco.
Si ese es el camino que la dirigencia nacional decide tomar, allá ellos. Les tocará decidir a quienes hoy representan a nuestro proyecto en Jalisco qué hacer al respecto, porque en esa decisión se juega el futuro de nuestro estado. En lo que a mí respecta, mi postura es clara: toda mi vida luché contra las imposiciones y contra las burocracias partidistas y así seguiré hasta el último día de mi vida, aun retirado de la política. Lo que te queda al final del camino es tu dignidad y tu congruencia, y eso no pienso sacrificarlo.
Afortunadamente, en Jalisco las cosas son distintas. Aquí las mujeres y hombres que forman parte de nuestro movimiento están unidos y concentrados en cuidar nuestra casa. Estoy seguro de que lo harán muy bien poniendo por delante los principios y valores que nos permitieron ganarnos la confianza de nuestra gente.
Mientras tanto, yo seguiré concentrado en mi último año como gobernador trabajando para cumplir mi palabra con las y los jaliscienses.
A seguir cuidando y poniendo primero a Jalisco, porque así también cuidamos a México.
Hace seis meses fijé mi postura sobre lo que estaba sucediendo en Movimiento Ciudadano a nivel nacional y expliqué las razones por las que decidí no ser candidato a la presidencia de la república. Hoy puedo confirmar que no me equivoqué.
Me da mucha pena todo lo que ha pasado porque le tengo un enorme cariño a este proyecto y a su gente, y porque creo haber sido parte importante de la construcción de lo que hoy están destruyendo. Desde Jalisco sentamos las bases para hacer un proyecto de alcance nacional, competitivo, serio, basado en la idea de los buenos gobiernos, de la política como instrumento de transformación.
Ayer que vi el anuncio de Samuel García desde Nuevo León destapando a Jorge Álvarez como candidato a la presidencia de México, no lo podía creer. En una mesa con botana y cerveza, el gobernador se asumía como líder de nuestro movimiento y nos dictaba instrucciones sobre el camino a seguir. Quienes usan la idea de lo nuevo para disfrazar lo absurdo, los que nos metieron en el callejón de la banalidad, el callejón de la no política, no son los líderes de este proyecto ni mucho menos del movimiento social que construimos en Jalisco.
Si ese es el camino que la dirigencia nacional decide tomar, allá ellos. Les tocará decidir a quienes hoy representan a nuestro proyecto en Jalisco qué hacer al respecto, porque en esa decisión se juega el futuro de nuestro estado. En lo que a mí respecta, mi postura es clara: toda mi vida luché contra las imposiciones y contra las burocracias partidistas y así seguiré hasta el último día de mi vida, aun retirado de la política. Lo que te queda al final del camino es tu dignidad y tu congruencia, y eso no pienso sacrificarlo.
Afortunadamente, en Jalisco las cosas son distintas. Aquí las mujeres y hombres que forman parte de nuestro movimiento están unidos y concentrados en cuidar nuestra casa. Estoy seguro de que lo harán muy bien poniendo por delante los principios y valores que nos permitieron ganarnos la confianza de nuestra gente.
Mientras tanto, yo seguiré concentrado en mi último año como gobernador trabajando para cumplir mi palabra con las y los jaliscienses.
A seguir cuidando y poniendo primero a Jalisco, porque así también cuidamos a México.
Un día como hoy, en el Firebird Raceway cerca de Phoenix, Arizona, Senna probó, en secreto, un IndyCar de Penske por sugerencia de Emerson Fittipaldi.
Ayrton fue cinco décimas más rápido que Emerson, pero decidió no correr en Estados Unidos y nunca volvió a manejar un IndyCar.
@pedroferriz3@DoreFerriz Que pena, mucha visera y nulo cerebro!
La ropa sucia se lava en casa.
Su poco cerebro y su ira, no le dejan ver que está publicando la dirección de su Papá en Texas! Pena ajena!!!!! @pedroferriz3
Vamos a darle otro llegue a la lombriz morenilla para que sepa de una vez por todas que no la queremos a ella. Que México ya eligió y nuestro voto es para Xóchitl Gálvez. 🥳
Te pregunto
Si hoy fueran las elecciones
Votarías por @XochitlGalvez ? 🙋♀️
Por favor con Rt para mayor alcance.🔁
Los amigos del hijo de AMLO se quedaron con el negocio millonario del aeropuerto de Texcoco que canceló el presidente. También les dieron la obra de un nuevo edificio de Sedatu y mucho más. #LosNuevosRicosDeLa4T Una red de tráfico de influencias cuyo eje es Andrés López Beltrán #Loret en @Latinus_us un reportaje de @JulCesAst@montseperbet19@isagvh@mariotuitero
Velo aquí:
https://t.co/EqaqCsJwxq
El negocio del aeropuerto de Texcoco se lo quedaron los amigos íntimos de Andrés López Beltrán, hijo del presidente López Obrador. Han recibido contratos multimillonarios de Conagua y Sedatu. Son #LosNuevosRicosDeLa4T Una red de tráfico de influencias articulada en torno a “Andy”. Lo revelamos hoy en #Loret en @Latinus_us: https://t.co/P1h45qQ30i