Qué momentazo en Japón, señoras y señores. Virgil van Dijk poniéndole el gafete de capitán a Wataru Endo tras salir de cambio. ¿Qué tiene de especial esta secuencia? Que Endo no es ni cerca uno de los capitanes del Liverpool. Sin embargo, como el partido se jugó en Yokohama, su ciudad natal, Arne Slot y el central holandés quisieron tener este detalle con el mediocampista japonés. Le permitieron llevar la cinta en su país y frente a su gente. Y sí, pudo volver a casa como capitán de uno de los clubes más grandes del mundo. Un gesto lleno de grandeza, clase y señorío. ESTO ES EL LIVERPOOL.
"No se imaginan lo emocionada que estaba mi mamá cuando se enteró de que me llamaban de Central.
Mi papá dudaba: 'Uh, no sé, es medio lejos ¡Son 9 kilómetros! No tenemos auto. ¿Cómo lo vamos a llevar hasta allá?'.
Y mi mamá le dijo: '¡No, no, no! No te preocupes, yo lo llevo. ¡No es ningún problema!'.
Y ahí es cuando nació Graciela.
Graciela era una bicicleta amarilla, oxidada, con la que mi mamá me llevaba todos los días al entrenamiento. Tenía un canastito adelante y espacio para llevar uno más atrás, pero había un problema, porque mi hermanita también tenía que venir con nosotros. Entonces mi papá con una sierra le cortó un cuadrillo de cada lado del canastisto, que es donde se sentaba mi hermana.
Así que imaginen esto: una mujer andando en bicicleta por todo Rosario, con un pibe atrás y una nenita adelante, más un bolso deportivo, con mis botines y algo de comer, en el canasto de adelante. En subida. En bajada. Pasando por los barrios más difíciles. Bajo la lluvia. En el frío. De noche. No importaba. Mi mamá sólo seguía pedaleando".
✍️ Ángel Di María, en The Players' Tribune.
Cuando en unos años alguien te pregunte cómo de bueno era Stephen Curry puedes enseñarle esta imagen.
La defensa francesa deja solos a LeBron James y Kevin Durant, dos de los mejores anotadores de todos los tiempos, para ir a puntear su tiro.
Y aún así, acaba dentro. A sus 36 años sigue siendo el mejor. Es un absoluto demente.