Te toqué el alma y te volví loco desde la primera vez que nos vimos, te enseñé la felicidad y tranquilidad en tu mundo de locos, por eso siempre seré diferente.
Y como último acto de amor, esa persona, por última vez, repitió su patrón, para que tú por fin entendieras, que a pesar de todo su potencial, eso es lo que elige ser.