Les voy a decir una cosa. Llevo 37 años en la Carrera Judicial, la inmensa mayoría de ellos en la jurisdicción civil. Conozco la materia arrendaticia urbana a la perfección. Llevo miles de pleitos a mi espalda de esa materia. Incluso he dado clase en la escuela de práctica jurídica de arrendamientos.
Pues bien, a pesar de ello, no voy a decir ni una sola palabra del desahucio de la señora del barrio del Retiro de Madrid. Ni una palabra. Y les aseguro que tengo una opinión autorizada y fundada sobre el caso.
Se preguntarán la razón de mi silencio. Muy sencillo. Tengo muy claro que es una simple CORTINA DE HUMO, para no hablar de otras cosas, como la corrupción, Ceuta o la causa de las llamadas “cloacas”, entre otras, y no pienso contribuir a distraer la atención de las mismas.
Lo de MariCarmen es descorazonador, pero no es el caso paradigmático de lo que ocurre con la vivienda en España. Los fondos buitre suponen el 8% del mercado de alquiler en nuestro país (tirando muy largo, un 14% en Madrid o Cataluña). La mayor parte de la propiedad (92%) está en manos de pequeños propietarios, y la propiedad no está concentrada, dicho por el Banco de España. Por tanto, la mayor parte del problema no son los fondos buitre.
Pese a ello, hay algo curioso: existe una izquierda que dice que no hay que construir, y que básicamente aboga por aplicar parches y limitaciones contraproducentes, y eso es lo que más interesa a los fondos buitre. Precisamente, porque hay escasez y cronificación del problema, suben brutalmente los precios. ¿Y quién puede comprar vivienda si los precios son tan altos? Gente pudiente y fondos buitre, no familias medias. Hay una izquierda que gusta a los fondos buitre porque sus políticas les favorecen. También deberían asumir su parte de lo que pasa.
El salario de los jóvenes, descontada la inflación, es similar al de 2017.
Pero si incluimos en su cesta el alquiler o la compra de vivienda, hoy son mucho más pobres que cuando Pedro Sánchez llegó a Moncloa.
Ese debería ser uno de los grandes debates de España.
Assisti à 5ª temporada de Fauda, a série israelense na Netflix. Essa sempre foi uma série desconfortável. Criada por Lior Raz e Avi Issacharoff, ex-integrantes de unidades israelenses, ela acompanha agentes infiltrados no conflito entre israelenses e palestinos, evitando quase sempre a divisão cômoda entre mocinhos e bandidos.
Mas a quinta temporada é uma porrada. Os episódios 7 e 8 recriam o massacre de 7 de outubro de 2023, e aí fica difícil assistir apenas como ficção. Acho que todo mundo viu dezenas de imagens reais dos atentados, muitas filmadas pelos próprios terroristas, que já eram muito impactantes. Mas desta vez a ficção nos coloca dentro do horror.
Eu fiquei realmente perturbado, não só por assistir ao massacre pelos olhos das vítimas, mas imaginando os atores israelenses, muitos deles judeus. A foto que ilustra este post é do ator Yaakov Zada-Daniel, que interpreta o agente Eli, no momento em que entra em sua casa num kibutz que foi atacado pelos terroristas do Hamas. É de perder o fôlego. Ele não estava representando uma tragédia distante. Estava reconstruindo diante das câmeras algo que atingiu seu país, suas famílias, seus amigos e a própria equipe da série.
Idan Amedi, ator de Fauda, foi gravemente ferido combatendo em Gaza. Matan Meir, integrante da produção, morreu na guerra. Talvez por isso esses episódios tenham uma textura diferente. Não parecem uma tentativa de imaginar o horror.
Carregam a gente pra dentro dele.
En 25 años las competencias lectora y matemática han caído en picado. En esos años se han aplicado “innovaciones educativas” y se ha rebajado el nivel de exigencia; se han regalado los títulos y ha desaparecido la cultura del esfuerzo. Se han cambiado los contenidos por emociones
¿Cuál es el problema de las pensiones contributivas en el País Vasco y su sistema de concierto?
1. El sistema de Seguridad Social de reparto, creado en 1963, implicaba una tasa interna de retorno excesiva. El problema existía ya en 1963, con los parámetros demográficos y económicos de la época.
2. Una tasa interna de retorno excesiva quiere decir, en un sistema de reparto, que el valor presente descontado de las prestaciones futuras es superior al valor presente descontado de las cotizaciones sociales, empleando la tasa de descuento que garantiza que el sistema sea sostenible a lo largo del tiempo: la tasa de crecimiento de los ingresos del sistema.
3. Esto implica que los pensionistas contributivos en 2026 están recibiendo una pensión entre un 45% y un 60% más alta de lo que les correspondería actuarialmente.
4. Esta diferencia es particularmente costosa en términos presupuestarios para las pensiones contributivas más altas: un 45% de 45.000 euros (cerca de la pensión bruta anual máxima) es mucho más que un 45% de 20.000 euros.
5. Esto conduce a que el sistema de pensiones contributivo tenga un déficit grave y creciente.
6. Miguel Ángel García, a, que ha sido director general de Ordenación de la Seguridad Social y director del Gabinete Económico Confederal de CC.OO., ha estimado que el déficit de las pensiones contributivas (la diferencia entre los pagos de pensiones contributivas de la Seguridad Social y clases pasivas y las cotizaciones sociales contributivas) fue en 2024, el último año con cifras completas, de 61.140 millones de euros (copio su cuadro con todas las cifras).
7. Estos 61.140 millones de déficit contributivo no incluyen las pensiones no contributivas. Esos pagos van por otro lado.
8. Incluso los complementos a mínimos de las pensiones contributivas representan solo una pequeña parte del déficit contributivo: 7.873 millones.
9. Estos 61.140 millones de euros de déficit contributivo se cubren mediante transferencias del Estado (45.782 millones), otros ingresos menores y deuda (que, en el futuro, se pagará con más transferencias).
10. Es decir, en estos momentos el 30,1% del coste de las pensiones contributivas no se paga con las cotizaciones sociales de la caja única, sino con otros ingresos del Estado, presentes (transferencias) o futuros (deuda).
11. Este porcentaje en el País Vasco es incluso mayor, ya que sus pensiones contributivas son más altas de media (recordemos que el que los sueldos en el País Vasco fueran más altos en el pasado agrava el problema; no es una “deuda histórica” que esten ahora los pensionistas vascos recibiendo, porque la tasa interna de retorno del sistema está por encima de la sostenible) y por su demografía muy desfavorable.
12. Aunque es difícil tener una cifra exacta (por ejemplo, ¿cómo consideramos a los pensionistas que cotizaron parte de su vida en Burgos y parte en Álava?), el déficit del sistema contributivo en el País Vasco es de unos 5.000 millones anuales.
13. Pero aquí está el problema central: las transferencias del Estado que cubren el déficit contributivo se financian exclusivamente con los impuestos recaudados en las 15 comunidades del régimen común.
14. La consecuencia es que un trabajador de Barcelona paga IRPF e IVA para cubrir al menos el 30% de la pensión contributiva de un jubilado de Bilbao.
15. En cambio, el IRPF y el IVA del trabajador de Bilbao se quedan exclusivamente en el País Vasco, salvo el pago del cupo por los servicios comunes del Estado (embajadas, defensa, etc.).
16. Pero este cupo no incluye ni un solo euro del déficit de las pensiones contributivas.
17. Es decir, las 15 comunidades del régimen común transfieren anualmente unos 5.000 millones al País Vasco para cubrir su déficit de pensiones contributivas, sin que este asuma ninguna responsabilidad al respecto.
18. Dado que la cuantía actual del cupo es de unos 1.468 millones, el País Vasco sale a recibir un mínimo de 3.500 millones anuales de renta del resto de España (excepto Navarra).
19. En realidad, la cifra es más bien cercana a los 6.000 millones, porque el ajuste del IVA está mal calculado y el cálculo del cupo es pura contabilidad ficción, pero olvidémonos por un momento de ello.
20. Todas las comunidades del régimen común, excepto Madrid, son más pobres que el País Vasco y, aun así, transfieren renta a este.
21. Esto sí que es una violación del principio de ordinalidad que algunos economistas defienden con tanto énfasis en otras circunstancias.
22. Esto explica por qué el PNV quiere la gestión de los cobros y pagos del sistema de Seguridad Social (por ejemplo, para poder conceder complementos gracias a su financiación extra), pero no romper la caja única de la Seguridad Social (por mucho que sus ponencias programáticas, diseñadas para engañar a militantes ingenuos que no saben contabilidad, digan lo contrario).
23. La situación se irá agravando con los años por la revalorización de las pensiones contributivas y al acelerado declive demográfico del País Vasco.
24. Las excusas esgrimidas por los nacionalistas vascos no tienen sentido contable alguno.
25. Primero, ya he explicado que las pensiones actuales no son consecuencia directa de las cotizaciones sociales pasadas. El sistema se creó de manera insostenible en 1963.
26. Segundo, no hay ajuste alguno por “deuda” o “intereses de la deuda” generados por las transferencias del Estado a las pensiones contributivas en el cálculo del cupo, que, por otra parte, es totalmente opaco.
27. Que los partidos que se denominan de izquierda mantengan la boca absolutamente cerrada sobre este tema es un nivel de hipocresía sideral.
28. Que el PP nunca haya dicho nada al respecto, pese a que Montoro lo entendía perfectamente, demuestra una vez más que el PP solo busca votos para gobernar, no mejorar España. El PP y Montoro permitieron esta tropelía por el plato de lentejas de los votos del PNV en el Congreso de los Diputados (que luego descubrieron que no valían para mucho).
29. Que la mayoría de los “expertos” en financiación autonómica mantengan la boca absolutamente cerrada es asombroso (o quizá simplemente quieren estar a buenas con el poder y que les inviten a seminarios en San Sebastián).
30. Que los medios de comunicación nacionales no expliquen este tema a los ciudadanos es inexcusable.
No había visto 'Ulysses' (1954), con Kirk Douglas como el rey de Ítaca.
Salvo por el barco —que no es un drakkar tuneado— va justa de medios, y el vestuario parece un sabotaje; pero es una digna obra artesana y no obvia a Nausícaa.
Sólo por eso, ya la prefiero a la de Nolan.
Lo digo siempre. Esta izquierda simplemente es asistencialista: no le promete a la gente volver a ser clase media de antaño, ni salir realmente de su situación precaria, solo ir parecheándola. El salario mínimo cada vez es el más frecuente en España, crecemos más por volumen de trabajadores (en buena parte, inmigrantes) que por incrementos de la productividad o sustancialmente mejores salarios. Una gran parte de jovenes en este país están subsidiados por sus padres baby-boomers, porque si no, la pobreza juvenil sería aún más lacerante. Podría ser que el IMV esté llegando a la gente que ya lo necesitaba. Sinceramente, creo que es porque hay repunte de la pobreza: inflación y vivienda disparada. El escudo social no es temporal: ya es estructural y pronto se irá viendo. Si uno simplemente pone parches a la precariedad, esta solo hará que incrementarse.
Mis amigos de otros países se quejan del sistema de notarios en España y tienen razón. Pedir cita, desplazarte, esperar, firmar en papel y pagar por un poder simple casi lo mismo que por una herencia es una experiencia de otro siglo. Lo curioso es que el fondo del sistema es bueno. En España casi nadie litiga sobre la titularidad de una casa, algo que en Estados Unidos requiere contratar un seguro de título que cuesta más que el arancel notarial español. El problema es la fricción, y la fricción se arregla.
Esto es lo que haría. Primero, notarización digital completa. Estonia lo hace desde hace años y España ya lo permite parcialmente con el protocolo electrónico.
Videoconferencia con DNIe o certificado digital para poderes, actos societarios y la gran mayoría de trámites, reservando la presencia física para actos de máximo riesgo como hipotecas de primera vivienda o testamentos, donde ver a la persona protege de verdad.
Segundo, duplicar las plazas de notario en diez años. El numerus clausus mantiene esperas largas y precios altos en los servicios no arancelados. Más oposiciones, más frecuentes y con becas para opositores que hoy solo pueden preparar quienes se permiten años sin ingresos.
Tercero, liberalizar los actos de bajo riesgo. Una compulsa, una legitimación de firma o un poder simple no necesitan la misma estructura que una compraventa. Alemania lo resuelve con asistentes notariales habilitados y Reino Unido con fedatarios de segundo nivel a tarifas mínimas. España puede hacer lo mismo.
Cuarto, interoperabilidad total. La notaría debe recibir automáticamente los datos del Registro, del Catastro, de Hacienda y del banco. Gran parte del tiempo que pierdes en una compraventa es recolectar papeles que la administración ya tiene.
Con estas cuatro medidas conservas lo que funciona, que es la seguridad jurídica preventiva que evita pleitos, y eliminas el 90 por ciento de la molestia, que es logística y no jurídica. El notariado español no necesita ser abolido. Necesita ser digitalizado, ampliado y simplificado.
Más Guardia Civil a la frontera más inexpugnable del planeta, la de Egipto con Gaza donde no se cuela un palestino ni por equivocación.
Estas son las decisiones del gobierno de Sánchez mientras 72.000 invaden Ceuta.
Y Pedro tumbado a la bartola de vacaciones.
8 guardias civiles para ayudar a sus compañeros que están desbordados y solos.
Ahora caerá la niebla y empiezan a pasar 300 personas por minuto. Quieren una vida mejor pero así no se puede hacer. Ya han pasado entre 15.000 y 20.000 personas. Ceuta está desbordada.
@Jorge_Vilches@TheObjective_es Completísimo y riguroso artículo. Merece la máxima difusión. 👏👏👏👍
El final lo firmaría el propio Claudio Sánchez-Albornoz, Presidente de la República en el exilio: Largo Caballero "nos ha costado cuarenta años de franquismo"...
Esto ocurrió anoche. No vas a ver a un solo activista LGTBIQ condenarlo. Tampoco a esos como @EduardoFRub que fueron a Hungría a protestar porque Orban había “prohibido el Orgullo”. Tampoco a @victorg91, ni al @COGAM , ni a @FELGTBI. Están ocupados combatiendo a esa extrema derecha que nunca habría dejado entrar a ese asesino.
🚨HUNDIDO. El presidente de Plus Ultra ha ido al juez... y lo ha cantado todo. La defensa de Zapatero está acabada y en shock. Hoy vas a entender este enorme entramado. Atento.
Todo empieza así: en 2020 la aerolínea estaba hundida y necesitaba dinero público. Bien.
Zapatero llamó al presidente de la aerolínea desde un número oculto y se ofreció a ayudarles a conseguirlo.
Pero él no cobró directamente. Puso a un amigo en medio. Julio Martínez. Su testaferro.
La aerolínea paga a las empresas del testaferro. Primero 5.000€ al mes. Luego el 1% del rescate: 530.000€.
Y desde las empresas del testaferro, el dinero sale hacia su familia. Hacia la empresa de sus hijas, What the fav.
A la empresa de sus dos hijas le pagaban 3.000€ al mes por "marketing".
Aunque no hubiera nada que hacer.
Esa es toda la mecánica.
El dinero público entra por la aerolínea, pasa por el testaferro, y sale hacia su familia.
Ahora lo más escandaloso.
Detrás del testaferro el juez ve la magnitud real del tinglado Zapatero. Una red enorme y compleja de 38 sociedades montadas para que el dinero no dejara rastro.
Porque esto no acaba en España.
El juez ha visto una organización estable y jerarquizada, con Zapatero dirigiéndola sin dar la cara.
Tráfico de influencias. Petróleo venezolano vendido a empresas chinas. Oro. Petróleo. Niquel. Dubái. El entramado asusta.
Varias empresas de la red se cerraron horas antes de que llegara la policía.
Y en la caja fuerte de su despacho encontraron joyas por 1,3 millones de euros.
Su explicación: "un regalo de cortesía de hace muchos años".
Todavía no ha dicho de quién. Él lo niega todo.
Pero los 53 millones eran tuyos.
Dm: ¿esto te parece normal?
Y ojo, los ciudadanos se quejan de que se invierte poco, pero no están dispuestos a que se deje de gastar en otras partidas de manera suficiente para financiar esa necesaria inversión. “Que lo paguen los demás”, sean esos “los ricos” o “los chiringuitos”
Los incendios, la degradación del ferrocarril, la ausencia de obras hidráulicas necesarias, las listas de espera crecientes o los baches en firmes tras un invierno lluvioso son lo mismo: un Estado que no invierte porque dedica todos sus recursos a garantizar la reelección.
Ambos bloques operan dentro del mismo marco de poder y del mismo sistema económico. Las grandes diferencias quedan, sobre todo, en el terreno sociocultural. O ¿me puede decir alguien qué partido político actual mira por el bien común?