Admiro profundamente a quienes han hecho de la amabilidad una forma de vida y no una estrategia para conseguir algo a cambio. A quienes ayudan sin calcular, tratan bien sin conveniencia y dejan un poco de luz por donde pasan. Ese tipo de bondad siempre se nota.
Nunca deja de llamarme la atención lo normalizado que está tomar alcohol y la infinita cantidad de explicaciones que hay que dar en por qué uno no toma alcohol.
Querido Apple, el iPod necesita volver. No por nostalgia. Por los padres que quieren que sus hijos amen la música y los audiolibros sin un navegador, redes sociales y todo el internet adherido a ello.