Account created to disseminate the activities related to M.I.D.E. Erasmus+ / eTwinning project carried out by IES Unamuno Bilbao and Ekpaidetyriria Panou.
Aprovecho para dejaros aquí el enlace a los artículos de divulgación que hemos hecho en @GallaeciaViva sobre escritura de los soldados romanos, juegos, grafitis y cocina.
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📢💣 ¡Descifran el primer Papiro de Herculano completo!
Ojo a esto porque gracias al Vesuvius Challenge, y mediante IA y tomografía avanzada, se ha logrado la lectura completa de un papiro carbonizado por el Vesubio sin desenrollarlo, atribuido al estoico Crisipo de Solos 🧵👇
Nuestra compañera Sandra Muñoz Martínez obtuvo el primer premio concedido por la SEEC en la Fundación Pastor por su tesis "Bilingual (Greek-Latin) Metrical Inscriptions from the Roman Western World. Corpus and Analysis", dirigida por prof. Javier Velaza.
En #eTwinning, evaluar es acompañar. La evaluación es “un proceso orientado al aprendizaje” 📚✨ y cobra sentido cuando incluye seguimiento, evidencias y retroalimentación
ℹ️Más información en el artículo sobre evaluación y seguimiento ⬇️
➡️https://t.co/nXUGMHdPFx
'Patria mea totus hic mundus est', Séneca.
Y Pietro Gori lo amplió : 'La mia patria è il mondo intero / la mia legge è la libertà'.
#Referentesclásicos
La tradición clásica en la poesía española contemporánea.
El número 168 de nuestra revista Estudios Clásicos ya está disponible en formato digital.
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¿Qué han hecho las romanas por nosotros?...
¡¡El bikini!!!
Dicen q el bikini se inventó en el siglo XX, ¡pero si las romanas ya lo llevaban!😁
(Imagen del mosaico romana de la Villa del Casale, Piazza Armerina, Sicilia)
Tras satirizar el comunismo soviético en "Rebelión en la granja", George Orwell imaginó en 1984 una sociedad totalitaria dominada por la propaganda, la manipulación del lenguaje y la vigilancia del Gran Hermano
Orwell nacía tal día como hoy en la India británica en 1903
📚 Ekainaren 25ean eta 26an AINHO 2026 nazioarteko kongresua egingo da EHUko Letren Fakultatean (Gasteiz): «¿Qué Antigüedad para el siglo XXI?»
Parte-hartzea: aurrez aurre edo online. https://t.co/p4Q6SCxSoC
@SEEC_nacional
Los días 25 y 26 de junio se celebrará en la Facultad de Letras de la UPV/EHU (Vitoria-Gasteiz) el Congreso Internacional AINHO 2026: «¿Qué Antigüedad para el siglo XXI?». Participación presencial y online. https://t.co/p4Q6SCxSoC
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A pesar de su compleja arquitectura, la Odisea acusa una coherencia narrativa extraordinaria, lo cual constituye uno de los argumentos principales para desmentir esa visión de la bola de nieve y la composición por remiendos de los filólogos analíticos del XIX. Antes bien, en el poema homérico no hallarán errores de continuidad ni cabos sueltos. Los paisajes no cambian de un momento a otro y las cosas vuelven a estar donde se dejaron con el cambio de foco, aunque transcurran varios cantos y miles de versos. Ningún personaje, en fin, aparece como mero ornamento para luego ser olvidado. Por pequeña que sea, todos cumplen su función en la trama y se integran en ella sin posibilidad de que pillemos a Homero en un renuncio.
Esta forma de narrar contrasta con mitos que nos quedan más recientes, como las maravillosas historias del ciclo artúrico. Por supuesto, hay excepciones notables, como la del poema anónimo 'Sir Gawain y el caballero verde', pero lo habitual es asistir a una acumulación de portentos sin que al narrador le importe demasiado el incurrir en contradicciones. Por contra, el cantor de la Odisea pretende evitarlas a toda costa. Que haya influido la escritura en esta pulcritud ya es otro cantar que ahora no tocaremos.
Algunos ejemplos notables. En el canto II Atenea, transfigurada en Méntor, anima a Telémaco a partir en busca de noticias de su padre, y se embarca con él tras haberle pedido prestada éste la nave a un tan Noemón, hijo de Fronio. Méntor es un personaje importante de Ítaca (previamente ya tuvo varios parlamentos largos en el concilio celebrado a instancia de Telémaco), por tanto uno (o una, por muy diosa que sea) no puede suplantar su identidad sin dejarnos con la duda de qué ocurre con el verdadero. Vale que Telémaco zarpa con el falso Méntor y no hay peligro de que ambos se encuentren. Pero Atenea, durante la matanza de los pretendientes, vuelve a tomar su aspecto. ¿Está el pobre Méntor atado y amordazado en algún lugar? Sigamos. Llega el canto IV y el foco se desplaza de Telémaco en el palacio de Menelao hacia Ítaca de nuevo, donde los pretendientes están en el patio dedicados a su labor favorita, jugar y hacer el zángano. Antínoo, el cabecilla, está sentado junto a Eurímaco. Y he aquí que se les presenta el tal Noemón, hijo de Fronio, para preguntarles si se sabe algo del regreso de Telémaco, pues le está haciendo falta la nave que le prestó. Los otros quedan pasmados, pues tenían al hijo de Odiseo con las ovejas o junto al porquerizo. Interrogan ansiosos a Noemón, y éste les dice que lo vio zarpar con Méntor. Pero luego (añade) le extrañó, ya que (en mi traducción) "...ayer, al rayar el alba,/ encontré al divino Méntor, que se embarcaba hacia Pilos". Podemos entender que el bueno de Méntor estuvo el resto de la Odisea de viaje, sin saber que Atenea lo andaba suplantando a conveniencia. Asunto resuelto.
Y otro ejemplo, acaso más notable. Cuando Odiseo les narra a los feacios cómo sus hombres se comieron los bueyes de Helio, refiere a continuación (diálogos incluidos) que el propio Helio acudió a Zeus y le pidió venganza, y que el padre de dioses se la concedió. ¿Cómo Odiseo pudo saber de esta conversación? ¿Estaba de oyente en el Olimpo? No tarda ni dos versos en explicarnos que todo aquello lo supo de boca de Calipso, la cual, a su vez, lo escuchó de Hermes cuando el dios vino a visitarla y a traerle el mandato de que dejara partir a Odiseo.
Este último ejemplo resulta especialmente interesante, pues demuestra que Homero sabe en todo momento dónde está el límite de conocimiento de sus personajes, ya sean dioses u hombres. Cuando Odiseo narra sus aventuras a los feacios lo está haciendo siempre desde su punto de vista. Era necesario, no obstante, incluir aquí la conversación entre Zeus y Helio, pues de lo contrario no se podría explicar la posterior y catastrófica tormenta. Pero Homero se cuidó de transgredir los límites de lo que el rey de Ítaca podría saber.
Por supuesto, dentro de la propia narración asistimos a muchos hechos portentosos e "ilógicos", y un escoliasta antiguo llegó a afirmar, rendido, que los mitos no tienen por qué rendir cuentas. Pero si la Odisea es un sueño, Homero se cuidó de legarnos un sueño organizado y lúcido.