Vivir sola, estar sola y hacer casi todo sola generalmente es genial. Hasta que te pega un derechazo a la mandíbula la soledad y se pone medio tortuoso todo.
La gente siempre encuentra la manera de demostrar quienes son, solo hay que darle confianza, tiempo y espacio para que suceda, no hay máscara qué pueda usarse para siempre .