Escritor en Editorial Viva Manabí,
Coach Activo, Ingeniero, MBA, Profesor, Activista por los derechos humanos de las Personas con Discapacidad y la verdad.
Un micrófono abierto no hizo que empezara el problema del CNE. Lo que hizo fue permitir que la ciudadanía escuchara algo que ya se hablaba con mucha naturalidad desde antes.
La expresión sobre a quién darle Guayas generó una reacción pública importante. Es comprensible. Sin embargo, quedarse únicamente en esa frase sería perder de vista algo mucho más serio.
Durante mi participación como consejera suplente escuché referencias sobre qué provincias o espacios eran manejados por determinados consejeros. Incluso, cuando se conversaba sobre la posibilidad de incorporar a una persona que cumpliera con determinado perfil, aparecía la advertencia de actuar con cuidado porque esa delegación correspondía a tal consejero o consejera y una intervención podía ser entendida como una intromisión.
No recuerdo hoy con precisión qué provincia se atribuía a cada uno y no voy a afirmar aquello que no puedo reconstruir con exactitud. Sí puedo afirmar que esa forma de referirse a las delegaciones existía y que se hacía con una normalidad que, vista desde afuera, resulta mucho más preocupante.
Formalmente, las decisiones llegan al Pleno, alguien presenta una moción y los consejeros votan. Eso es lo que consta en una sesión y en una resolución. Lo que merece explicación es cómo se construyen previamente esas decisiones, quién propone los nombres, qué conversaciones existen antes de la sesión y bajo qué criterios se llega finalmente a una votación.
Desde mi propia experiencia conocí posiciones antes de que determinadas sesiones se instalaran. Incluso recibí llamadas de José Fernando Merino antes de algunas sesiones en las que pude conocer criterios que posteriormente formarían parte de lo que se trataría en el Pleno. Por eso me resulta difícil aceptar que todas las decisiones comiencen únicamente cuando se abre formalmente una sesión.
Hay algo de la reacción de ciertos partidos y movimientos políticos frente a lo que hoy se conoce del CNE que me cuesta aceptar. No pueden presentarse ahora como si hubiesen descubierto una realidad completamente ajena a ellos, vamos por partes y sin hipocrecías por tiempos de campaña.
La relación de las organizaciones políticas con la administración electoral ecuatoriana viene de mucho antes de la existencia del actual Consejo Nacional Electoral. Bajo la Constitución de 1998, el Tribunal Supremo Electoral estaba integrado por siete vocales que representaban a los partidos, movimientos o alianzas políticas que hubiesen obtenido las más altas votaciones nacionales. Los antiguos Tribunales Provinciales Electorales también se conformaban procurando la representación de las distintas tendencias políticas y sus vocales eran escogidos preferentemente de las ternas enviadas por los partidos.
Ese era el sistema electoral que existía antes de la Constitución de 2008. Los partidos políticos estaban dentro de los propios organismos electorales.
La Constitución de Montecristi cambió el modelo de integración y estableció otra forma de selección de las autoridades electorales. PERO, cuando en 2018 el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio, presidido por Julio César Trujillo, realizó el concurso de méritos y oposición para integrar el CNE definitivo, los partidos y movimientos políticos fueron expresamente habilitados para postular candidatos.
Y así ocurrió... De los cinco consejeros principales escogidos originalmente, Enrique Pita había sido postulado por CREO, José Cabrera por el Partido Social Cristiano y Esthela Acero por Alianza PAIS. Diana Atamaint llegó postulada por la CONAIE y Luis Verdesoto desde organizaciones de la sociedad civil y la academia.
Cuando ahora escucho determinadas expresiones de sorpresa frente a cómo se construyen acuerdos, relaciones o espacios de influencia alrededor del organismo electoral, inevitablemente me pregunto cuánto de esa sorpresa, es realmente sorpresa.
No estoy diciendo que todos los partidos conozcan cada conversación que ocurre dentro del CNE, ni que todos participen de las mismas prácticas. Pero tampoco creo que quienes llevan años, y algunos décadas, administrando organizaciones políticas, presentando candidatos, acreditando delegados, litigando decisiones electorales y relacionándose permanentemente con el CNE y sus estructuras provinciales puedan presentarse como completamente ajenos a la manera en que "hacen funcionar el sistema".
Yo soy consejera suplente y estoy segura de que conozco muchísimo menos de las dinámicas internas del CNE que muchos de quienes han dirigido partidos y movimientos políticos en este país.
¿Les gusta que los partidos o movimientos políticos no generen sus propios liderazgos sino que deban rebuscar nombres que se han dado a conocer desde otros espacios, otras causas, o quiza otros temas que nada tienen que ver con la ideología política?
Filosofando me encuentro con una pregunta: ¿por qué les dirán "tiendas políticas"?
LOS INVITO A LEER MI ARTÍCULO DE OPINIÓN...
Hay personas cuya vida termina, pero cuyas preguntas permanecen.
Cuando muere un activista, su legado comienza a vivir en otros, en las conversaciones que provocó, las conciencias que despertó y en la memoria colectiva que guarda las causas que alguna vez decidieron defender…
Cuando muere un activista comienza otra forma de su lucha.
Su voz queda en quienes escucharon, sus preguntas quedan en quienes se atrevieron a pensar, sus causas quedan en la memoria colectiva.
Porque hay vidas que dejan mucho más que recuerdos, dejan conversaciones pendientes, caminos abiertos y una responsabilidad compartida.
¿Qué sucede con una causa cuando quien la defendió ya no está?
Escribí sobre ello.
https://t.co/rv14Qkekl9
¿Dónde se perdió la brújula ética y humana de nuestro país? Y los que deben guiarnos hacía el humanismo, legalidad y atender al bien común... ¿Dónde están o qué andan haciendo?
Las cosas en discapacidades han ido de mal en peor, hemos perdido voceros y muchos ya no tienen la fuerza para guerrear.
Antes no se veían tantas personas con discapacidad queriendo ser INCLUIDAS en todos los aspectos de la vida cotidiana, ese es el corazón de esta lucha: la libertad, vida autónoma e inclusión plena de todas las personas con discapacidad 🤍
《NUNCA SE OLVIDEN》
ESO, AUNQUE MUERA UNACTIVISTA
Siempre he creído, que en la vida pública existe un valor que no debería ser menor, la previsibilidad ética de quien ejerce una función, esa posibilidad de saber qué esperar de una persona aun cuando no se comparta lo que piensa. Al menos respecto de mí, he procurado que así sea.
Cuando considero que algo corresponde en Derecho, lo digo y lo sostengo de frente, sin acomodar posteriormente la explicación dependiendo de quién resulte favorecido, de quién se incomode o de qué consecuencia política aparezca después. Esa manera de actuar puede llevar a asumir posiciones cuyos efectos futuros no habría escogido personalmente, pero la coherencia exige precisamente sostener el criterio jurídico que correspondía aplicar en el momento de decidir.
@JoseMerinoAbad NO IMPORTA SI ESTABAS PRESENTE O NO, JOSÉ FERNANDO, LAS DECISIONES NO SE TOMAN EN LAS SESIONES Y ESO TU BIEN LO SABES. POR ALGO DIANA ATAMAINT MUY TRANQUILAMENTE RENUNCIÓ Y TE DEJÓ EN SU LUGAR.
NO TE ACUSO DE NADA PERO TE RECUERDO QUE EL QUE MUCHO ACLARA, LA ENSOMBRESE.