Uno quisiera poder llorar todo el día, gritar, protestar, luchar, pero la vida se obstina en llevarnos por un rumbo más o menos estable, más o menos mediocre.
Me llama una amiga a contarme que un chico la invitó a salir. Eso si: le propuso que, en vez de ir a un bar por un trago, la iba a llevar a una librería para comprarle un libro y charlar sobre él. Ojalá se popularice esta deliciosa maniobra de conquista
Como carajos hacíamos para vivir en el trote que vivíamos antes de la pandemia? Ahora sale uno a hacer dos cosas y vuelve como si hubiera estado en un combate en la selva.
Casi 6 meses desde que la vacunación contra el Covid comenzó atrasada en Colombia no se ha llegado ni al 25% de la población con esquema completo. ¿De qué es lo que se vanagloria este gobierno mediocre?