y hagamos que todos los niños vivan en plenitud de sus funciones motoras y cognitivas.
Solo así podremos evitar este gran mal y garantizar un futuro saludable a las nuevas generaciones.
Como pediatra, estoy sumamente preocupado por el creciente número de niños que sufren accidentes de tránsito o de secuelas permanentes debido a los accidentes de tránsito. Este problema no solo afecta la calidad de vida de los niños, sino también de sus familias y de la comunidad
Si bien es cierto, implica un gran desafío, apelo a la población en general, a todas las instituciones y a quien corresponda, que debemos tomar conciencia de la gravedad de la situación. Actuemos en todos los niveles para así poder reducir al mínimo este problema de salud