me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.
Al final, terminas entendiendo que alejarte de todo, quedarte en casa, guardar silencio y no saber nada de nadie puede ser, muchas veces, lo mejor que te puede pasar. A veces, la paz también consiste en desaparecer un rato del mundo.